Los mayores de 30 años pueden retrotraerse en el tiempo y
recordar los primeros años de la escuela primaria y pensar cuáles eran
las profesiones de sus sueños en esos tiempos: astronauta, bombero,
médico, policía. Oficios clásicos. Sin embargo, en apenas un par de
décadas el escenario cambió por completo. La era digital y los enormes
avances de la tecnología trazaron una bisagra en el mercado laboral
y permitieron creer que más de la mitad de los niños de entre 6 y 9
años de hoy en día trabajarán en empleos que todavía no existen.
Un
informe de la consultora argentina Scoop Consulting determinó que el
65% que empezaron la escuela primaria en las últimas semanas dedicarán
su carrera profesional a puestos de trabajo inexistentes en la
actualidad.
"Si pensamos un poco, buena parte del empleo
de hoy en día sería el equivalente a no estar trabajando para la mirada
de nuestros padres y nuestros abuelos. Ellos tienen una concepción un poco más industrialista.
Seguramente, cosas que hoy nosotros consideramos un juego, será un
trabajo de acá a cinco años", explicó Gustavo Guaragna, el CEO de Snoop
Consulting.
Las cifras surgen de una realidad ineludible: la tecnología y la informática son las áreas de mayor crecimiento y, por ende, las demandas laborales son cada vez mayores. Ante ese panorama, resulta clave en las instituciones educativas poder adaptarse a los nuevos requerimientos de los niños y aprender a modificar los programas escolares.
"Tanto para los padres como para los centros de educación
nos resulta difícil poder dar ese paso. A veces cuesta aceptar que los
hijos tienen otra manera de ver el mundo y que sus ambiciones son muy
diferentes a las que teníamos nosotros a esa misma edad. Algunos adultos nos atrincheramos en una rigidez académica como si, de otra manera, ellos no fueran a aprender nada. Hay que escucharlos y acompañarlos en sus decisiones", detalló a Infobae Mirta Belonsky, licenciada en Ciencias de la Educación.
La
capacidad de adaptación de las escuelas primarias y secundarias y las
universidades será clave para el desarrollo de ese campo tan requerido
por los más jóvenes. "Uno de los principales objetivos es formar personas que se interesen en las tecnologías
y el desarrollo de conocimiento en distintos niveles, que puede ser
tanto la universidad como las carreras de pregrado, las secundarias y
las tecnicaturas", añadió Guaragna.
La presencia de la
tecnología también genera cierta alarma respecto a la población laboral
del futuro. Los enormes avances tecnológicos profundizarán la tendencia
de que cada vez más máquinas podrán realizar el trabajo de humanos. Ese
fue uno de los ejes del llamado "Reporte del futuro de los empleos"
presentado en el Foro Económico Mundial de Davos: se estima que en los
próximos cinco años, los progresos tecnológicos puedan crear 2
millones de nuevos empleos, pero también podrían eliminar 7,1 millones
de puestos de trabajo en todo el mundo.
Durante enero, se llevó a cabo en Madrid la "Feria del
Empleo en la Era Digital", donde el "Observatorio para el empleo en la
Era Digital" presentó cifras similares a las manejadas por Scoop: el
80% de los jóvenes de entre 20 y 30 años encontrarán trabajo relacionado
al entorno digital en profesiones que todavía no existen.
La
nueva realidad implica que, incluso, el cambio deba desarrollarse en
los métodos de búsqueda de nuevos empleados y en los mecanismo de
contratación de futuras estrellas. Hoy en día, la actividad en las redes sociales debe tomarse como una de las principales referencias a la hora de descubrir talentos.
Según los datos recogidos en el estudio del Observatorio, algunas de las
profesiones más demandadas de la era digital en la actualidad eran
inexistentes hace unos pocos años: experto en Big Data, director de
marketing digital, experto y gestor de riesgos digitales, experto en
innovación digital o científico de datos.

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