Mostrando entradas con la etiqueta Periodismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Periodismo. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de octubre de 2015

La bomba atómica que EE.UU. perdió en España

Fuente: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/01/130116_espana_palomares_bomba_perdida_cch

Una soleada mañana de enero de 1966 dos aviones de la fuerza aérea de Estados Unidos chocaron y dejaron caer cuatro bombas nucleares cerca del pueblo de Palomares, en el sur de España.

No hubo explosión, pero el plutonio que llevaban quedó dispersado en una amplia área. Desde entonces España le pide a EE.UU. que termine de limpiar la zona.

El gobierno estadounidense llama las armas nucleares que se extravían "flechas rotas" y el 17 de enero de 1966 Palomares recibió cuatro de esas.

A unos 31.000 pies de altura, un bombardero B-52G chocó con un avión cisterna KC-135 durante una rutinaria maniobra de reabastecimiento de combustible en el aire y se partieron.

Tres de las bombas que llevaba el B-52 cayeron en los alrededores de Palomares, mientras que la cuarta fue a dar a unos 8 kilómetros de la costa del Mediterráneo.

Manolo González dice que estaba parado afuera cuando escuchó una tremenda explosión. "Miré hacia arriba y vi esta enorme bola de fuego cayendo del cielo. Los dos aviones se estaban rompiendo en pedazos".

González vio una de las mitades del bombardero caer a tierra cerca de la escuela elemental del pueblo, donde su esposa estaba dando clases.

"Atravesé el pueblo volando en mi motocicleta. El avión casi alcanza la escuela", dijo.

De hecho, nadie del pueblo murió aquella mañana, en lo que los habitantes consideran la única parte positiva de la historia.

Los aviadores estadounidenses no tuvieron la misma suerte. Los cuatro tripulantes del avión cisterna murieron, al igual que tres de los siete que iban en el B-52. Los otros cuatro lograron eyectarse exitosamente.

Sin teléfono
En 1966 sólo había un teléfono en Palomares y no había agua corriente. Sin embargo, por los cielos de la empobrecida región del sur de España surcaban a diario las más modernas maquinarias de guerra del mundo.


Era la cúspide de la Guerra Fría. En una operación bautizada Chrome Dome, EE.UU. mantenía ente 12 y 24 bombarderos B-52 armados con bombas nucleares en vuelo las 24 horas del día, en un intento por evitar un primer ataque de parte de la Unión Soviética.

Había diferentes rutas para los B-52 en diferentes partes del mundo. El bombardero involucrado en el accidente de Palomares volaba la ruta sur, en un circuito que le llevaba de su base en Carolina del Norte por el Mediterráneo.

El cisterna había despegado de una base cercana en el sur de España para recargar al bombardero antes de que emprendiera viaje de regreso a EE.UU.

El resultado habría sido infinitamente peor si las bombas hubieran tenido sus detonadores activados. Pero afortunadamente no lo estaban y por eso no hubo una explosión nuclear.

En teoría, los paracaídas colocados en las bombas debieron haber garantizado que aterrizaran suavemente, previniendo cualquier tipo de contaminación, pero dos de los dispositivos no lograron abrirse.

Plutonio disperso

A pocos días del accidente, la playa de Palomares se convirtió en base de operaciones para un enorme operativo militar en el que participaron más de 700 aviadores y científicos estadounidenses. Su objetivo era ubicar las armas y ponerlas a buen resguardo.

Las dos bombas que cayeron sin paracaídas se despedazaron por el impacto, esparciendo polvo de plutonio altamente radioactivo, un gran riesgo para cualquiera que lo inhalara.
zona contaminada con plutonio en Palomares, España
"Lo que decidieron hacer fue retirar toda la tierra contaminada de las áreas más afectadas", asegura la científica Bárbara Moran, autora de "El Día que perdimos la Bomba H".

Literalmente, los estadounidenses arrasaron los primeros cinco centímetros de la superficie, lo sellaron en barriles y los enviaron a sitios de almacenaje en EE.UU.

"Tenían un plan de reacción", dice Moran, "pero se suponía que eso pasara en una superficie plana en los EE.UU., no en el extranjero en una tierra donde nadie hablaba inglés, llena de granjeros y cabras caminando por los alrededores".

Radioactividad "encantadora"
Mientras la limpieza se realizaba, los gobiernos de EE.UU. y España intentaban convencer al mundo de que no había peligro. El embajador estadounidense, Biddle Duke, viajó desde Madrid para darse un chapuzón en el mar enfrente de las cámaras de televisión.


Cuando uno de los periodistas le preguntó si había detectado alguna radiactividad en el agua, Duke respondió riéndose: "Si esto es radiactividad, me encanta".

Pero había una gran preocupación con relación a la cuarta bomba, que cayó en el mar y pasó a conocerse como la bomba H "perdida".

"El diseño de esas bombas era ultra secreto. Cuando se realizaba la búsqueda había barcos espía soviéticos alrededor", dice Moran.

Cuatro meses después, mientras que la operación de limpieza llegaba a su fin, la bomba perdida fue finalmente sacada de una profundidad de 869 metros.

EE.UU. y España acordaron financiar chequeos de salud anuales para los residentes y monitorear el suelo, el agua, el aire y los cultivos locales.

Pero desde entonces no ha surgido evidencia de que alguien se enfermara como resultado del accidente. La comida y el agua siguen limpias.

Tragedia olvidada
Casi todos se han olvidado de Palomares, excepto la gente de Palomares.



La operación estadounidense de limpieza no llegó a ciertas áreas contaminadas. José María Herrera es un periodista local que ha estado investigando el accidente de los años 80. 


"Ese cráter es donde cayó una de las bombas. Hoy podrías sacar de ese suelo al menos un cuarto de kilo de plutonio", afirma Herrera.

En realidad, cuánto plutonio queda aún en la zona es difícil de determinar, porque para empezar los estadounidenses nunca han dicho cuánto llevaban las bombas.

Pero el investigador Carlos Sancho, quien dirige la sección local del Ministerio de Energía español, estima que entre 7 y 11 kilos de material terminaron en tierra, aunque insiste en que eso no representa peligro alguno para la salud.

"Esta tierra no puede ser removida porque el plutonio está latente. Si perturbamos el suelo el plutonio se puede dispersar", afirma.

El mensaje del Ministerio de Energía es: "dejen el plutonio tranquilo y no habrá problemas".

Museo B-52
Palomares es como un dragón durmiente. No se puede caminar en las áreas valladas y no se puede cultivar o edificar en ellas.


La comunidad se encuentra atrapada. Cuando los residentes se quejan, el accidente sale en los titulares de nuevo y cae el número de visitantes, y los precios que los granjeros obtienen por sus productos en el mercado.

Algunos dicen que sin la publicidad negativa, Palomares podría ser tan popular como su famosa vecina, Marbella.

El alcalde del pueblo, Juan José Pérez, dice que espera que la tragedia pueda convertirse en algo positivo. Incluso aspira construir un museo en el que se explique cómo sucedió todo.
"A lo mejor podría tener la forma de un bombardero B-52. Podríamos ofrecer caminatas guiadas por las zonas afectadas".

Pero afirma que para que eso pase, primero hay que ponerle un fin a la historia. Y para él, el final adecuado sería que los estadounidenses regresen y terminen el trabajo que empezaron.

 Ver más en:  http://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/01/130116_espana_palomares_bomba_perdida_cch

sábado, 17 de octubre de 2015

El pueblo con más gemelos del mundo

Fuente: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/10/151009_salud_gemelos_brasil_lb

ciudad de los gemelos

"Cândido Godói, Tierra de Gemelos", reza su particular pórtico de bienvenida.
Nada más cerca de la realidad.

Este remoto municipio del sur de Brasil de poco más de 6.500 habitantes, situado en el estado de Río Grande do Sul, en la frontera con Argentina, es conocido como "la capital mundial de los gemelos".

Actualmente hay cerca de 90 pares de gemelos en Cândido Godói, informan fuentes de su Cámara Municipal. 

Y sólamente en la localidad de Linhao São Pedro, que pertenece a dicho municipio, hay 44 pares de gemelos registrados.

Esto significa que una de cada 10 mujeres da a luz a mellizos idénticos en este lugar, lo cual lo convierte en el pueblo con la mayor cantidad proporcional de gemelos del mundo.
Y si se mira desde la perspectiva histórica el fenómeno es más impresionante aún: el 35% de los nacidos en Cândido Godói entre 1959 y 2014 fueron gemelos, aseguran fuentes del ayuntamiento.

Pero no sólo las cifras muestran cuán sorprendente es lo que ocurre en el pueblo brasileño, sino también el hecho de que la mayoría de los hermanos idénticos son rubios y de ojos azules. 

¿Simple coincidencia?

La extraña situación ha sido causa de diversas hipótesis e investigaciones desde que este hecho saliera a la luz, hace ahora seis años.

"El Ángel de la Muerte"
El period
ista e historiador argentino Jorge Camarasa, especializado en el éxodo nazi a Sudamérica, fue uno de los primeros en intentar resolver el misterio.


Y llegó a la conclusión de que la causa del número de "gemelos arios" de esta pequeña localidad brasileña fueron los macabros experimentos del médico nazi Josef Mengele, el "Ángel de la Muerte".

Según relató Camarasa en su libro "Mengele: el Ángel de la Muerte de Sudamérica" (2009), el objetivo del subordinado de Hitler era crear una raza superior.

Para ello, hizo del poblado brasileño un laboratorio humano, utilizando a sus habitantes como conejillos de indias.

Mengele era el médico a cargo del campo de concentración y exterminio de Auschwitz pero, después de la caída del Tercer Reich, se exilió en Sudamérica.

Y precisamente a partir de 1963, tras la llegada del sádico doctor, la cifra de partos de gemelos comenzó a dispararse en Cândido Godói.

Camarasa llevó a cabo una investigación entrevistando a cientos de personas para averiguar la razón de la alta tasa de nacimientos de gemelos.

Según el periodista e historiador, el objetivo final de Mengele era "crear una raza superior, incrementando el número de niños arios".

Y estaba obsesionado con la experimentación con mellizos.

¡Gemelos, gemelos!

Eva Mozes Kor, que ahora tiene 81 años, y su hermana gemela, Miriam, sobrevivieron al Holocau
sto y a los experimentos con mellizos del médico nazi.


En su biografía, Eva cuenta que sólo tenían 10 años cuando fueron capturadas por los nazis.

"De pronto, apareció Mengele gritando en alemán "¡Zwillingen, Zwillingen!" (¡gemelos, gemelos!). Se detuvo frente a nosotras y mirándonos a mi hermana y a mí, preguntó si éramos gemelas".

"Un oficial de las SS ordenó a mi madre: ¡responda por sí o no! Y nos separaron de ella cuando contestó que sí", relata.


"Hay testimonios de que atendía a las mujeres embarazadas y les daba drogas y preparaciones. Hablaba en esos años -alrededor de 1960- de inseminación artificial de seres humanos y, por eso, seguía trabajando con animales", cuenta Camarasa en su libro.

"Decía que podía producir vacas y mellizos varones", agrega.

Camarasa se valió de la ayuda de la doctora brasileña Anencia Flores da Silva para realizar la investigación.

Y la conclusión fue que el aumento del número de gemelos coincidía con la llegada al poblado de Rudolph Weiss, uno de los sobrenombres por los que era conocido Josef Mengele. 

Un documental de National Geographic,"Los Gemelos de Mengele", también se adentró en esta extraña historia en 2009.

Según el documento videográfico, en la localidad brasileña había entonces 44 niños gemelos, y nadie sabía a ciencia cierta por qué -incluso algunos sostenían que se debía a armas nucleares, a extraterrestres o a la composición del agua.

"A principios de 1960, en Cândido Godoi se produjo la explosión de nacimientos de gemelos. No hay una explicación razonable sobre lo que pasa", recordaba Camarasa al ser entrevistado por National Geographic, poco antes de publicar su libro.

Sin embargo, tras realizar pruebas sanguíneas a los habitantes del pueblo y análisis genéticos, resultó que la proliferación de gemelos podría no tener nada que ver con la manipulación de los genes de la que hablaba el historiador argentino.

"Efecto Fundador"
La genetista Lavinia Schuler-Faccini de la
Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRG) analizó exhaustivamente el caso.


Había comenzado sus investigaciones en los 90, pero las retomó tras la polémica suscitada por el libro de Camarasa.

Llegó a la conclusión de que la causa de tal número de gemelos era que todas las familias estaban emparentadas, lo que se conoce como el "efecto fundador".

 "La comunidad nos buscó porque no se conformaba con la tesis sobre Mengele", contó la científica.

En su estudio, que tituló "Análisis genético y Epidemiológico de la Ciudad de Cândido Godoi", analizó los factores genéticos detrás del boom de gemelos y desmintió la teoría de Camarasa (Lea aquí el informe).

Schuler-Faccini identificó el gen TP53, común en las 42 madres de gemelos investigadas y relacionado, supuestamente, con la fertilidad.

"Es un gen que predispone al embarazo de gemelos, pero que no es determinante", dijo la experta.

La genetista también explicaba que los embarazos gemelares en ese lugar eran anteriores a 1960, lo cual también se opondría a la teoría del historiador argentino.

Variedades de gemelos
Ursula Matte, bióloga molecu
lar del Servicio de Terapia Genética del Hospital de Porto Alegre, Brasil, también investigó el caso.

Matte descubrió que, entre 1990 y 1994, el índice de gemelos nacidos en Brasil no superaba el uno por ciento. Sin embargo, en Cândido Godoi, la cifra alcanzaba el 10 por ciento.

Pero Matte aseguraba que "lo más intrigante no era sólamente la tasa del nacimiento de gemelos, sino sus variedades".

Según Matte, el 40 por ciento de los gemelos nacidos allí eran idénticos (monocigóticos) y el 60 por ciento no lo eran (dicigóticos).

Mattie y Schuler-Faccini realizaron después una investigación conjunta, analizando los apellidos de la "ciudad de los gemelos" en una investigación publicada en 2011 (Lea aquí la investigación).

"Los resultados sostienen la hipótesis del "efecto fundador", lo cual explica la alta tasa de gemelos", reza el informe.

Factor genético
"La mayoría de los gemelos que observamos en Cândido Godoi se agrupan en familias, y ha sucedido así durant
e un largo periodo de tiempo (mucho antes que Mengele). Esto apunta a un factor genético", le dijo Matte a BBC Mundo.


"Definitivamente, no tiene nada que ver con los nazis. Principalmente, porque esta tendencia es anterior a ellos y porque no habrían tenido la manera de lograr algo así en aquella época", agregó.

Matte también le explicó a BBC que "la mayoría de los gemelos se trasladó a otros lugares, lo cual es común en pequeñas localidades rurales".

"Tal vez hay alrededor de diez gemelos vivendo ahí ahora, en edad escolar o mayores. Tienen una fiesta [de gemelos] cada dos años y la mayoría de ellos van allá para participar en el evento y vistar a sus familias, que todavía viven en el pueblo", explicó la genetista.

Sin castigo final
Sin embargo, Camar
asa no terminaba de convencerse.


"La hipótesis que planteé sobre la intervención de Mengele sigue siendo válida, en tanto que no haya otra que la descarte de manera convincente", le dijo al periódico argentino El Territorio en 2013.

Camarasa explicó que recogió los testimonios de quienes habitaban en el territorio durante aquella época.

Pero el periodista argentino no pudo continuar con sus investigaciones; muró de un paro cardíaco a sus 61 años, en marzo de 2015.

Curiosamente, la misma causa que había llevado a la tumba a Mengele en 1979, mientras se bañaba en una playa de Brasil.

Enterraron al "Ángel de la Muerte" con el nombre de Wolfgang Gerhard. 

Nunca fue juzgado por sus crímenes.


Ver más en: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/10/151009_salud_gemelos_brasil_lb