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domingo, 17 de julio de 2016

El paraíso en el que está prohibido vivir


Fuente: http://www.clarin.com/viva/paraiso-prohibido-vivir_0_1613838737.html

Un atolón es una maravilla de la geología y de la naturaleza: es un anillo formado por arrecifes coralinos, que emergió alrededor de una isla volcánica que –a su vez– se fue hundiendo en el mar. Un proceso fantástico, casi dialéctico, que necesitó de 30 millones de años para poder adquirir su fisonomía. Pero alguien en una poltrona en Washington decidió que un atolón apenas poblado en el Pacífico Sur era lo más lejos que podía pensarse en el mundo. Y, por lo tanto, ideal para realizar ensayos nucleares. La formación en cuestión se llama Bikini. Es como un círculo de islas de arenas blancas, rodeada por agua clara: una postal divina para un lugar de vacaciones. Pero el año era 1946. La Segunda Guerra Mundial acababa de terminar, justamente con dos bombazos en Hiroshima y Nagasaki. La guerra fría empezaba a calentarse, y la búsqueda por obtener el arma de mayor poder de destrucción de la historia había empezado. Fue una carrera infernal y dolorosa. O al menos así lo sintieron en carne propia los habitantes de este lugar que es bello hasta el infinito.

Lo que selló el destino de Bikini fue una orden de Harry Truman, el entonces presidente de los Estados Unidos, quien también había ordenado el ataque nuclear a Japón. Quería ver qué le pasaría a la flota norteamericana si fuera atacada por un arma de este tipo. El atolón efectivamente quedaba fuera de las rutas aéreas y marítimas que se transitaban entonces. Les pareció un lugar perfecto para el plan. Entonces, en febrero de 1946, el comodoro Ben H. Wyatt viajó al lugar y participó de una reunión con los 147 isleños. Ellos estaban confundidos. ¿Una bomba nuclear? ¿Qué sería? El militar les aseguró a los pobladores que esto era bueno “para la humanidad y para terminar con todas las guerras”. Y el rey local, Juda, después de algunas deliberaciones, respondió: “Nos iremos creyendo que todo está en las manos de Dios”.

Por su puesto, que a la gente se le aseguró que podrían regresar a las islas una vez concluido el test. Los habitantes de Bikini dejaron sus casas a voluntad y ordenadamente, bajo la promesa de que el territorio –que los había albergado por miles de años– no sufriría ninguna consecuencia. Fueron trasladados primero a una isla (donde los cocoteros no producían suficiente fruta y donde no había pescado en cantidad para comer), luego a otra, con algunos alimentos, que resultaron ser claramente insuficientes y que los puso al borde de la completa inanición. Y luego, los tuvieron llevando de isla en isla: inhumano.

En la laguna que queda en el centro del atolón se colocaron viejos barcos de guerra y de toda clase, siguiendo la orden de Truman. En total, 242 embarcaciones. Y también algunos animales, como cabras, chanchos y ratas. Querían ver cómo resistirían las explosiones.
Las primeras detonaciones fueron del tamaño de Hiroshima y Nagasaki. La operación se llamó Crossroads (Encrucijada). La bomba número uno se lanzó el 1 de julio de 1946 desde un avión y destruyó cinco barcos. La segunda, se realizó desde un submarino, y consiguió hundir otros ocho. Pero la radiación que siguió a estos dos ensayos fue tan alta que ningún barco se pudo volver a usar otra vez y hubo que hundirlos. Por la explosión se levantaron columnas infernales de agua de 70 metros, mientras que se produjeron gigantescas nubes. Luego, el rey Juda fue llevado de visita a Bikini. No se dio cuenta de nada. Tampoco nadie le contó del fantasma asesino e invisible de la radiación.

Los ensayos que siguieron fueron mucho más poderosos. En total fueron 23 detonaciones. La más fuerte de todas fue realizada en 1954, bajo el nombre codificado Operación Castle Bravo. Fue una bomba de hidrógeno de 15 megatones, lo que representa mil veces el poder destructivo de las explosiones de Japón. El ensayo más terrible que se hubiera realizado jamás. Aún da miedo pensarlo: fulminó directamente tres islas.

La bomba de Castle Bravo tuvo un poder destructivo mucho mayor al esperado. La contaminación radioactiva no tardó en expandirse a las islas cercanas, a un barco japonés que estaba pescando en la zona, y a las propias tropas de los Estados Unidos, que estaban allí para participar de todo el operativo. El manto nuclear cubrió un área de 11 mil kilómetros cuadrados. La vida nunca fue igual para los que estuvieron expuestos al fenómeno, provocando distintos tipos de cáncer (tiroides, colon, estómago y sangre).

Esta bomba había sido apodada “el camarón”. Era una cápsula de 4,5 metros de largo, que contenía una mezcla de un combustible de hidruro de litio enriquecido, y una varilla de plutonio que haría de detonador. Como el hidruro de litio-6 era demasiado costoso, se mezcló con un 60% del hidruro de litio-7, dentro de un envase de uranio. Una bomba de fisión atómica tenía como misión desencadenar la potente reacción.

La indignación por esta prueba fue tan grande, que eventualmente condujo a la firma del tratado de Prohibición Completa de Explosiones Nucleares. En YouTube se encuentran las imágenes de esa detonación feroz: el cielo convirtiéndose en un enorme hongo naranja y amarillo, que todo lo devora.

Los habitantes de Bikini nunca pudieron volver. Un nuevo estudio publicado en la revista Proceedngs of the National Academy of Sciences, de Estados Unidos, confirma que los niveles de radiación son aún demasiado altos para la vida. Por eso el atolón todavía continúa inhabitado. La laguna se convirtió en un cementerio de barcos de la Segunda Guerra Mundial, que atrae a fanáticos de la historia y a buzos, ya que es un sitio extraño y único. A la radioactividad se le suma la contaminación de petróleo: los barcos empezaron a soltar el crudo que llevaban en sus entrañas, liberando así al ambiente más elementos extraños.

Bikini ha sido declarado patrimonio mundial de la humanidad en 2010, pero la barbarie quedó inscripta en sus aguas y arena. Sus antiguos pobladores llegaron a un acuerdo con el gobierno de los Estados Unidos por el cual les pagaron una indemnización nimia a cambio de que no le hicieran juicio por daños.

Ahora, además, Bikini y el resto de las islas del Pacífico enfrentan un nuevo peligro, tan real como el atómico. El aumento de la temperatura planetaria las pone en peligro de desaparecer. La acidificación del mar, como producto de la mayor concentración de dióxido de carbono en el agua, fulmina directamente a los corales, que son como especies de bosques sumergidos, donde proliferan gran cantidad de especies. Y el aumento del nivel del mar se va tragando de a poco estos territorios frágiles, llenos de cocoteros y manglares.

Bikini es uno de los 29 atolones que forma parte de la República de las Islas Marshall, donde sus habitantes viven acuciados por una nueva migración en ciernes. Tony De Brum, ex ministro de relaciones exteriores, suele postear en Twitter las imágenes de esta nueva tragedia que está en desarrollo: un barco metido prácticamente en el living de su casa. El agua avanza.

Ver más en: http://www.clarin.com/viva/paraiso-prohibido-vivir_0_1613838737.html







martes, 1 de diciembre de 2015

El extraño caso de muerte por alérgia al WiFi


Fuente: http://www.infobae.com/2015/12/01/1773495-el-extrano-caso-jenny-fry-la-alumna-que-murio-una-reaccion-alergica-al-wifi

Jenny Fry tenía 15 años y sufría una rara enfermedad no muy conocida: hipersensibilidad electromagnética (EHS, por sus siglas en inglés). Su vida se había convertido en una pesadilla y tomó la decisión más drástica: suicidarse. Su cuerpo fue encontrado colgando de un árbol cerca de su casa en Chadlington, Oxfordshire, en el Reino Unido.

Según sus padres, su extraño padecimiento le provocaba una vida insoportable. El WiFi era su principal tortura. Argumentaron que Jenny tenía "alergia" a ese tipo de conexión a internet. Y los síntomas aumentaban cuando estaba en una zona con red inalámbrica. Fue por eso que en su hogar desconectaron los dispositivos que pudieran provocarle una aceleración en su EHS. Esta le provocaba interminables dolores de cabeza, problemas de vejiga y cansancio permanente.

Esta supuesta "reacción alérgica" era provocada por las ondas electromagnéticas según explicaron sus padres. Denunciaron que en el colegio de Jenny, el Chipping Norton School, no se tomó ninguna medida preventiva. Su madre declaró ante la Corte de Oxfordshire que su hija comenzó a padecer de EHS en noviembre de 2012. Desde entonces su vida se volvió una pesadilla.

"Jenny estaba sintiéndose enferma y yo también. Hice algunas investigaciones y encontré cuán peligroso podía ser el WiFi, por eso decidí sacarlo de mi hogar. Ambas estábamos bien, pero Jenny continuaba sintiéndose enferma en algunas áreas de su colegio. Estaba teniendo muchas interrupciones, no por ser disruptiva o por mal comportamiento, sino porque a menudo solía irse de clase para encontrar otro lugar donde podía trabajar", manifestó Debra a los investigadores.

Según su relato, cuando conversó al respecto con el responsable del Chipping Norton School -Simon Duffy- la respuesta dada por él no fue la esperada. Le replicó que no había comprobación de que una conexión WiFi provocara algún tipo de alergia. "La seguridad de nuestros estudiantes mientras están en el colegio es de suma importancia y la seguridad de Jenny en el colegio era tan importante como la de cualquier otro", manifestó Duffy.
"Intento hacer una campaña para advertir de los peligros del WiFi. No estoy en contra de la tecnología, pero siento que las escuelas deberían estar alertas de que algunos alumnos podrían ser sensibles y así reducir su uso", agregó Debra.

La Corte no quiso ser determinante en el caso. Darren Salter expresó que no hubo notas médicas que indicaran que la joven padecía de EHS. "Creo que el WiFi mató a mi hija", indicó la mujer en declaraciones recogidas por Daily Mail. "Estaba frustrada con el colegio. No vio a un médico pero sí a un consejero en el colegio que la estaba ayudando. No hizo ninguna sugerencia de que fuera a cometer suicidio y creo que pidió ayuda", concluyó.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Las polémicas dietas para ser inmortal

Fuente: http://www.clarin.com/viva/Revista_Viva-dietas-ciencia_0_1459654137.html

Un viejo dicho inglés afirma que “la muerte y los impuestos son inevitables”. Aparte de la literatura fantástica, a nadie se le ocurriría desafiar seriamente esta máxima. Error. Son muchos los que, en años recientes, han decidido encarar la inmortalidad como una posibilidad real, a partir de un camino alternativo al de los místicos religiosos. Tal vez estén locos, pero son unos cuantos. Y muchos de ellos son personalidades destacadas de la tecnología, la biología o la medicina. Así que vale la pena prestarles un poco de atención. Después de todo, quizá tengan razón.

Las teorías que plantean que es posible vivir indefinidamente son diversas, pero tienen algunos rasgos comunes: una alimentación adecuada (y esto puede incluir el consumo de numerosas pastillas y suplementos), sumada a la utilización de los últimos avances de la medicina. Esto sería suficiente para detener el envejecimiento y lograr la eterna juventud. Casi todos los seguidores de lo que podríamos llamar la dieta Highlander adoptan líneas alimentarias extremas. Michael Rose, biólogo de la Universidad de California, es uno de ellos. 

Con la importante advertencia de que se debe seguir la dieta que seguía el hombre primitivo recién a partir de los 35 años, Rose afirma que “con esta receta, creo yo, muchos de ustedes pueden estar vivos para siempre”.

Quizá como una forma de contrabalancear lo arcaico de seguir una dieta que supuestamente tiene millones de años, la dieta Highlander se aferra con pasión a los avances más novedosos en genética. Como resultado, sus privilegiados seguidores complementan el menú alimentario con un cóctel importante de pastillas e inyecciones endovenosas. Es lo que hacen, entre otros, personajes como el inventor y futurista Ray Kurzweil, uno de los gurúes modernos de la tecnología, que hoy trabaja en Google. También lo siguen: David Murdock (come solo verduras, pescado y hace mucho ejercicio) y Dimitry Itskov (investiga y sigue una estricta alimentación sana). Kurzweil toma diariamente no menos de 100 pastillas, con sustancias de nombres raros, como curcumina, fosfatidilcolina, coenzima Q10 (y la más conocida vitamina D) que, según afirma, le ayudan a mejorar el funcionamiento de la visión, el cerebro, el corazón y el sexo. No se puede decir que se trate de una forma de vida accesible para todos: gasta un millón de dólares por año, sólo en sus píldoras.

Fascinación por el telómero.
 Otro eje de los buscadores de la inmortalidad-aquí-y-ahora es lo que se conoce como restricción calórica, que consiste, precisamente, en adoptar un régimen de bajas calorías, pero llevado al extremo. No es un descubrimiento de ayer: fue desarrollado por el veneciano Luigi Cornaro en el siglo XV. Su propio caso puede tomarse como evidencia, ya que Luigi llegó a vivir hasta los 102 años, lo que en aquella época era tan improbable como la edad que alcanzó Matusalén en tiempos bíblicos (969 años, según el Génesis). La restricción calórica fue redescubierta en el siglo XX, y experimentos realizados en ratones y monos apuntan a que permiten extender la vida, aunque todavía es polémico y prematuro sacar conclusiones definitivas.

En sus diversas combinaciones y variantes, todos estos métodos para alargar la vida (paleodieta, cócteles de píldoras, restricción calórica) tienen una especie de obsesión: proteger el largo de los telómeros. Esto, que aparentemente no dice nada, es crucial. Los telómeros son unas pequeñas regiones del ADN ubicadas en el extremo de los cromosomas de cada célula. Su función es protegerlos. Pero, a medida que las células se dividen, los telómeros se acortan, hasta que no ofrecen más protección, y la célula muere. En resumen, a mayor división celular, mayor edad y menor tamaño de los telómeros. El razonamiento de los partidarios de la juventud eterna es: si logro preservar y perpetuar indefinidamente el tamaño de los telómeros, entonces se detendrá el envejecimiento, dando lugar a una vida, si no infinita, al menos indefinidamente larga. Y esta posibilidad, gracias al desarrollo de la ciencia, está a la vuelta de la esquina. En palabras del biólogo británico Aubrey de Grey, “hay alguien vivo hoy que llegará a vivir mil años”.

¿Un ejemplo de pseudociencia?
  Un problema con estas nuevas dietas es que son demasiado novedosas, y es difícil determinar su efectividad. Hay que esperar que transcurra el tiempo necesario para corroborar su éxito o su fracaso. Pero, más allá de la necesidad de estudios de caso fiables, la comunidad científica rechaza estos movimientos eternalistas por diversas razones. Silvio Schraier, director de la Carrera de Médicos Especialistas en Nutrición de la Facultad de Medicina (UBA) y ex presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición, explicó a Viva las objeciones científicas a estas posturas. Sin recurrir a eufemismos, Schraier considera a las dietas para la inmortalidad como un ejemplo de pseudociencia. “Estas son hipótesis de elementos sueltos que pueden tener técnicamente su cuota de verdad, pero en conjunto y básicamente no han demostrado beneficios. Todas estas dietas de moda tienen siempre una base pseudocientífica para generar gancho. Pero la realidad es que hay un límite genético que no se puede traspasar. Uno puede hacer una vida lo más saludable posible, que permitiría llegar al límite de sobrevida, pero hay un límite que, por más que yo haga la mejor vida imaginable –sin discutir cuál sea–, no se puede traspasar. La finitud de las células está predeterminada, tienen fecha de vencimiento. La vejez es una etapa. Sobre eso no puedo influir.”

Hace más de 4.100 años, en rudimentarias tablas de arcilla, se ponía por escrito la que se considera la obra literaria más antigua de la humanidad, La epopeya de Gilgamesh. Allí se cuenta la historia de un héroe que se lanzó, inútilmente, en busca de la inmortalidad. Hacia el final del camino, le advierten: “No alcanzarás la vida que persigues, cuando los dioses crearon a los hombres decretaron que estaban destinados a morir”. Pasan los milenios y la humanidad continúa resistiéndose a este decreto inamovible.

Ray Kurzweil. Un gurú tecnológico que toma 100 pastillas diarias para no envejecer. / Hernán Rojas y Corbis.
 

Ver más en: http://www.clarin.com/viva/Revista_Viva-dietas-ciencia_0_1459654137.html

viernes, 30 de octubre de 2015

Lindbergh: el caso que permitió que las plantas hablaran

Fuente: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/10/151021_plantas_detectives_botanica_forense_finde_dv


El estadounidense Charles Lindbergh es famoso por una hazaña: ser el primero en cruzar el Atlántico en un vuelo sin escalas en solitario en 1927.

Se le conoce también por su posición política durante la Segunda Guerra Mundial: abogó por el aislacionismo de Estados Unidos, y se declaró partidario de Adolfo Hitler y antisemita.

Pero además, su nombre está vinculado al avance de una ciencia con la cual estamos muy familiarizados hoy, gracias a programas de televisión como "CSI: En la escena del crimen" o "Bones".

Esto es así porque a Lindbergh se le recuerda asimismo por una tragedia: el 1º de marzo de 1932, su hijo de apenas 20 meses desapareció. Fue uno de los crímenes más renombrados del siglo XX.

Un árbol como testigo
El caso cautivó la atención del público dentro y fuera de las fronteras de Estados Unidos, tanto que la expresión en español "Más perdido que el hijo de Lindbergh" aún se escucha en algunos círculos.


Pero realmente el niño no estuvo perdido mucho tiempo.

El hijo de LindberghA pesar de que la familia recibió cartas exigiendo el pago de un rescate, y de que el dinero se entregó, el 12 de mayo fue encontrado el cuerpo de la criatura sin vida, a menos de 8 km de la casa de los Lindbergh. Lo habían matado poco después de secuestrarlo. La causa de muerte fue una fractura masiva del cráneo.

La investigación, que se valió de los certificados de oro con los que se pagó el rescate, llevó a las autoridades a arrestar y acusar a Bruno Richard Hauptmann, quien tras un juicio que tuvo lugar a principios de 1935, fue declarado culpable y electrocutado en 1936.

Y fue en ese juicio en el que se sentó un precedente que le abriría las puertas de los juzgados a las plantas, como testigos silenciosos que tienen mucho que revelar.

La madera de la escalera
Uno de los expertos citados por la fiscalía fue Arthur Koehler, experto en anatomía e identificación de madera en el Laboratorio de Productos del Bosque, del Servicio Forestal de EE.UU. de Madison, Wisconsin.


Lo necesitaban, pues una de las primeras pistas que encontró la policía cerca del perímetro del hogar de los Lindbergh fueron tres piezas de una escalera, bien diseñada pero toscamente construida.

El tipo de evidencia que Koehler iba a presentar era muy inusual, había muy poco precedente, y no era seguro que la fueran a aceptar: el experto iba a hablar de la estructura de la madera que había sido usada para hacer la escalera.

"No hay tal cosa entre los hombres como un experto en madera", alegó la defensa.

"No es una ciencia reconocida por los tribunales; no está al nivel de los expertos en grafología, o en huellas digitales, o balísticos... El testigo probablemente puede testificar como un carpintero experimentado o algo así... pero cuando se trata de expresar una opinión como experto o como científico, eso es muy distinto", continuó, concluyendo que la opinión del jurado en ese tema tenía el mismo peso que la de Koehler.

No obstante, el juez respondió: "Considero a este testigo calificado como experto", marcando un momento histórico para la ciencia ahora conocida como biología forense.

Koehler demostró que la madera de la escalera, más allá de cualquier duda fundada, vinculaba a Hauptmann directamente con el delito.

Moras, ortigas, rebrotes...
Hoy en día, la vegetación es parte importante en las investigaciones.

Y hay algunas plantas que son particularmente útiles.


"Las moras crecen a menudo en lugares en los que hay personas que hacen cosas malas a otras. Se encuentran en las márgenes de las vías públicas o en zonas industriales, por ejemplo", le explica a la BBC Mark Spencer, encargado de la biblioteca de plantas del Museo de Historia Natural en Londres.

Trabaja como investigador forense. Como tal, aprovecha sus conocimientos sobre las moras, ortigas y otras plantas en las pesquisas de delitos graves.

"Si se deja un cuerpo en el suelo o enterrado, y no es descubierto durante meses o hasta años, la vegetación volverá a crecer", señala.

En ese caso, el distintivo patrón de crecimiento de las moras ayuda a establecer cuánto tiempo han estado los restos humanos en la escena del crimen.

Las ortigas también son excelentes para dar pistas. Su ritmo de crecimiento y estructura radicular son regulares, lo que le da a los investigadores un marco en el cual basar sus estimados del momento de fallecimiento.

El polen puede contar una historia. Si se encuentra en el pelo, la ropa o la piel de las víctimas da una indicación de un hábitat o área y así los investigadores pueden deducir si su cuerpo fue movido o si el crimen tuvo lugar en donde fue encontrado, por ejemplo.

Saber el orden en el que distintas plantas se establecen es valioso cuando se buscan tumbas escondidas.

El suelo perturbado es colonizado rápidamente por especies pioneras y después, por una sucesión de otras. Un pedazo de bosque en el que prevalecen las especies pioneras indica que algo sucedió hace poco, y los patrones de rebrote pueden ser identificados muchos años después del evento.

... y el ADN, otro hito
Casi 60 años después de que el juez del caso del hijo de Lindbergh considerara válido el testimonio de un experto en madera, una muerte introdujo la biología molecular en los tribunales.


El cadáver de una mujer fue encontrado en el desierto de Arizona, en un lugar rodeado de árboles paloverde. Uno de ellos tenía huellas de una colisión reciente.

Al examinar la camioneta del sospechoso, se encontraron dos vainas de semillas de paloverde, y el análisis del ADN de éstas, del árbol dañado y de otros 29 árboles confirmó fuera de toda duda que las vainas eran del árbol dañado.

Eso vinculó al vehículo con el lugar del asesinato.

En el juicio subsecuente, esta información se convirtió en la primera evidencia botánica molecular aceptada por un tribunal en la historia, y ayudó a condenar al sospechoso por asesinato.

Ver más en: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/10/151021_plantas_detectives_botanica_forense_finde_dv

domingo, 4 de octubre de 2015

La calle en la que enterraron a soldados ingleses

Fuente: http://www.infobae.com/2015/10/04/1759879-la-calle-la-ciudad-buenos-aires-la-que-enterraron-cientos-soldados-ingleses

 

 Cientos de soldados británicos y argentinos fueron enterrados al término de la segunda invasión inglesa, en 1807, bajo lo que hoy es el Pasaje 5 de julio, que en ese entonces era la huerta del Convento de Santo Domingo.

Tras sitiar Buenos Aires, el 5 julio de 1807 miles de soldados ingleses marcharon en 12 columnas desde la Plaza Miserere hacia el fuerte. La estrategia fue un fiasco y la heroica resistencia cívico-militar no tardó en imponerse. El Convento de Santo Domingo fue el último lugar en el que se atrincheraron las tropas británicas.

 El convento fue tomado y la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario fue saqueada. El templo todavía alberga unas banderas británicas que el capitán Santiago de Liniers y Brémont le había dado a los dominicos tras la primera invasión, en 1806.

Con Liniers al mando, los defensores de la ciudad ocuparon la casa de Francisco de Telechea, en Defensa y Moreno, desde donde dispararon hacia la única torre que en ese momento tenía la iglesia, en el lado este.

En la torre todavía se pueden ver una serie de tachas de madera que fueron colocadas en los agujeros que dejaron los cañonazos. Las pusieron en 1836 para preservar el campanario y recordar la histórica defensa de la ciudad.

Pese a que les habían ocupado el convento y la iglesia, los dominicos generosamente donaron su huerta para que enterraran los cuerpos de los soldados ingleses y buena parte de los argentinos muertos en combate. Siempre se habló de entre 2.700 y 3 mil cuerpos, pero la cifra sería menor.



 La huerta fue expropiada en 1822 tras la reforma eclesiástica de Bernardino Rivadavia, entonces ministro de Gobierno de Martín Rodríguez. Por allí levantaron un pasaje, que primero se llamó Sarandí y luego fue rebautizado con la fecha en que se frenó la avanzada inglesa.

Aunque muchos creen que los cuerpos todavía sigue allí, los restos fueron removidos y trasladados a varios cementerios durante la construcción del pasaje, que dividió al convento en dos.

La basílica alberga otro pasaje importante de la historia argentina: en el atrio de la Iglesia está la tumba de Manuel Belgrano, depositado el 20 de junio de 1920 en una sencilla losa que llevaba la inscripción "Aquí yace el general Belgrano".

El mausoleo fue levantado 83 años después, a metros de la avenida Belgrano. La base está hecha con mármol de Carrara y las estatuas que están a los costados simbolizan el pensamiento y la acción, respectivamente.

 

La cinta que tiene uno de los cuatro ángeles que sostienen el féretro dice "Studis Provehendis", que en latín significa "proveedor de estudios". La frase alude a las cuatro escuelas que se construyeron con los 40 mil pesos con los que Belgrano fue recompensado por sus victorias militares.

Ver más en: http://www.infobae.com/2015/10/04/1759879-la-calle-la-ciudad-buenos-aires-la-que-enterraron-cientos-soldados-ingleses


viernes, 2 de octubre de 2015

Desguazar barcos, el trabajo más peligrosos y el peor pago

Fuente: http://www.noticias24.com/internacionales/noticia/79517/desguazar-barcos-el-trabajo-mas-peligrosos-del-mundo-y-el-peor-pagado-en-bangladesh/


Foto: Daily Mail 
(Caracas, 23 de abril – Noticias24).- La triste belleza de estas imágenes revelan la industria del desarme de buques en Bangladesh, donde los trabajadores se enfrentan a la muerte, lesiones por accidentes y a riesgos ambientales por unos pocos dólares al día.

En Chittagong se encuentra el desguace de buques más grande de su tipo en el mundo. Alrededor de 80 astilleros de desguace de buques se alinean un tramo de ocho millas de la costa, que emplea a más de 200.000 bengalíes y que representa la mitad de todo el acero en Bangladesh. 

El desguace de buques se hace para el reciclaje de chatarra. La mayoría de los barcos tienen una vida útil de unos 25 a 30 años antes de que su reparación sea muy costosa y poca productiva. 

La mayoría de los trabajadores de las zonas más pobres de Bangladesh utilizan sopletes de acetileno y sus manos para cortar los buques en pedazos. Estos son transportados fuera de la playa por los equipos de palas cargadoras, y luego fundidos.

El desguace de buques permite que los materiales de la nave, especialmente de acero, puedan ser reciclados. Equipos, el combustible y los productos químicos a bordo del buque también se pueden reutilizar.

Peter Gwin, escribiendo para National Geographic, visitó la región para ver de primera mano. Describió a los guardias, cercas de alambre con cubierta de afeitar y las señales que prohíben la fotografía allí, instalado luego de que ocurriera en ese lugar una serie de muertes. 

Él dijo: “En las barriadas que han surgido en torno a los embarcaderos, conocí a docenas de los trabajadores. Muchos tenían cicatrices profundas e irregulares. 

Algunos hombres les faltaban dedos. Unos pocos son ciego de un ojo. “En una casa me encuentro con una familia cuyos cuatro hijos han trabajado en los patios. La más antigua, Mahabub, de 40 años, pasó dos semanas como ayudante de cortadora antes de sentir de cerca la muerte cuando un hombre con su antorcha encendió una bolsa de gas bajo la cubierta.

“Ni siquiera cobre mi sueldo por temor a que no me dejaran salir“, dice, explicando que los jefes a menudo intimidan a los trabajadores a mantener silencio acerca de los accidentes”.

El trabajo es agotador, ya que estos enormes barcos no están diseñados para romperse, puesto que están elaborados para sopor las condiciones más duras imaginables en el mar. 

A menudo se construyen con materiales tóxicos, como el amianto y el plomo. Cuando los buques se desguazan en el mundo desarrollado, el proceso es estrictamente regulado y caro, por lo que la mayor cantidad de desguace de barcos del mundo se lleva a cabo en Bangladesh, India y Pakistán, donde la mano de obra es barata y la supervisión es mínima. 

Con información de DailyMail.com

Foto: Daily Mail

Foto: Daily Mail

Foto: Daily Mail

Foto: Daily Mail

Foto: Daily Mail

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lunes, 7 de septiembre de 2015

Altavoces para derribar a Corea del Norte

Fuente: http://www.elmundo.es/cronica/2015/09/07/55eaba4d46163f876b8b456e.html



Durante años, Corea del Norte se ha burlado descaradamente de Corea del Sur con graves provocaciones que habrían podido conducir fácilmente a una guerra. En marzo de 2010, el Norte hundió un buque de guerra de Corea del Sur, matando a 46 marinos, e insistió en noviembre provocando un incendio en una isla surcoreana con su artillería, matando a inocentes surcoreanos.

El Sur siempre ha respondido con cautela, pero el recentísimo ataque de Corea del Norte ha traspasado la raya, al parecer. Después de que Corea del Norte enterrara en secreto minas terrestres que volaron las piernas de dos soldados surcoreanos cerca de la frontera fuertemente militarizada, los internautas de Corea del Sur montaron en cólera, se presentaron voluntarios para el servicio militar y juraron luchar contra el régimen de Corea del Norte hasta el final, cueste lo que cueste.

El gobierno de Corea del Sur respondió asimismo con su arma más potente, no con bombas ni artillería, sino con información transmitida por altavoces a través de la frontera. El régimen de Corea del Norte es muy sensible a la información exterior porque a la población le han lavado el cerebro y se encuentra completamente aislada del mundo exterior, por lo que rápidamente exigió el fin de las emisiones y el Sur accedió. Sin embargo, en mi condición de desertora norcoreana me siento obligada a informar al gobierno de Corea del Sur de que eso ha sido un error. Si en algún momento quieren cambiar Corea del Norte desde el interior, deben insistir en despertar a las masas a las que han lavado el cerebro con el envío de información externa.

Como crecí en Corea del Norte, en un principio me tenían tan lavado el cerebro que yo creía que mi jefe era un dios con poderes sobrenaturales y que mi país era un paraíso. Sin embargo, poco a poco empecé a ver la verdad porque fui testigo de pobreza, hambre y muerte a mi alrededor durante la hambruna de mediados de la década de los 90.

Con todo, yo era una de los afortunados de Corea del Norte, porque siempre tuve suficiente para comer y, más importante aún, no crecí en la ignorancia, dado que mi casa estaba justo al otro lado del río de China y podía sintonizar varios canales de la televisión china. Una cosa así era extremadamente peligrosa porque las autoridades inspeccionaban a menudo las casas en busca de material extranjero, así que yo tapaba las ventanas con cortinas y mantas para asegurarme de que ningún agente norcoreano pudiera pasar por delante y verme mirando.

La televisión china transformó mi vida por completo. Yo no sólo dudaba de la propaganda de mi gobierno diciendo que éramos lo mejor del planeta, sino que desarrollé además unos deseos vehementes de explorar el mundo exterior. En definitiva, gracias al poder de la tecnología para difundir información, me atreví a seguir mis sueños al otro lado de la frontera cuando sólo tenía 17 años.

Sin embargo, enseguida me di cuenta de que el lustre seductor del mundo nuevo y brillante de China no era para los norcoreanos. Como China y Corea del Norte son aliados, las autoridades chinas cazan, capturan y repatrian a los desertores norcoreanos a un destino horrible que incluye campos de prisioneros, torturas e incluso ejecuciones públicas.

Gracias a ser una de los afortunados norcoreanos que han escapado, hace poco publiqué mi libro de memorias, The Girl With Seven Names (La chica de los siete nombres) en los EEUU y en varios países de Asia y Europa -Ediciones Península, de hecho, lo acaba de publicar también en España-, sobre mis penalidades y tribulaciones en el largo viaje hacia la libertad a Corea del Sur, aunque muchos norcoreanos no tienen tanta suerte. La mayoría vivirá toda su vida bajo el puño de hierro de la dictadura de Corea del Norte sin llegar jamás a conocer la verdad o incluso el concepto de libertad o de derechos humanos.

Ésta es la razón por la que resulta tan esencial difundir información del exterior en Corea del Norte. Numerosos huidos han testificado que se sintieron motivados a desertar en busca de libertad y muchos de ellos se fueron del país después de ver medios extranjeros de comunicación, ya que incluso una aparentemente intrascendente telenovela de Corea del Sur es capaz de despertar la curiosidad y plantear dudas sobre la propaganda. A los norcoreanos, por ejemplo, se les lava el cerebro para que crean que Corea del Sur es un infierno, un país de miseria, así que cuando ven ilegalmente telenovelas surcoreanas rebosantes de tecnología moderna, comienzan a darse cuenta de que su querido líder y su régimen les han estado mintiendo.

Cada vez más, la información del exterior sigue calando en mi patria de muy diversas maneras. Los contenidos extranjeros que tiempo atrás se compartían mediante videocasetes están arrasando gracias a los pen drived y DVD que pasan por la larga y porosa frontera con China. Esta información está contribuyendo a que la gente dude de la propaganda y busque mejores oportunidades fuera del país, que es la razón por la que un llamativo 85% de todos los desertores que han llegado a Corea del Sur proceda de provincias de la Corea del Norte que limita con China, donde la población puede acceder fácilmente a materiales de contrabando que incluyen películas, programas de televisión y música del extranjero.

Desertores norcoreanos están desempeñando también un papel fundamental en la difusión de información dentro de Corea del Norte. Algunos lanzan globos de helio, equipados con GPS, repletos de información y víveres. Otros envían pen drives llenos de información y de medios extranjeros de comunicación a través de la frontera con China. Muchos otros desertores simplemente comparten dinero e información con sus familiares de Corea del Norte, lo que está ayudando a cambiar el país desde dentro.

El potencial de la información del exterior para transformar Corea del Norte es exponencial, sobre todo porque las nuevas tecnologías ofrecen posibilidades tentadoras de superar las barreras del conocimiento. En el fondo, me siento rebosante de grandes esperanzas en el futuro de mi país, pero el pueblo de Corea del Norte necesita ayuda. Para despertar a las masas a las que han lavado el cerebro y motivarlas a que generen cambios positivos desde dentro, debemos seguir enviándoles la información que necesitan para combatir la ignorancia y crear soluciones.

Por lo tanto, insto a la comunidad internacional, así como al gobierno de Corea del Sur, a que prosiga el envío de información a Corea del Norte, a pesar de las bravatas y amenazas del régimen. Mientras la información del exterior continúe propagándose, creo que mi patria experimentará una transformación y que, finalmente, podrá reunificarse la Península Coreana.

Hyeonseo Lee, disidente norcoreana, es la autora de "La chic ade los siete nombres" (Península), publicado esta semana.
Ver más en: http://www.elmundo.es/cronica/2015/09/07/55eaba4d46163f876b8b456e.html

miércoles, 26 de agosto de 2015

La insólita historia del coche fúnebre de Hugo Chávez

Fuente: http://www.clarin.com/mundo/Insolita-historia-coche-funebre-Hubo-Chavez_0_1418858514.html

El pedido lo había llenado de orgullo. Que el gobierno venezolano le pidiera a Luis Fernando Arango, un funebrero de Medellín, su carroza fúnebre de lujo --un Lincoln modelo 98, todo vidriado--, para el desfile póstumo del fallecido Hugo Chávez, era un honor. Un privilegio. Carrozas como esa no hay en todas partes. Y Arango dijo sí, en seguida. La entregó gratis, sin más. Y el Lincoln partió hacia suelo venezolano para una cita con la historia. El problema fue cuando el dueño lo quiso recuperar.

Todo empezó con un llamado telefónico el 6 de marzo de 2013. Llamaban de Venezuela, de la Funeraria Vallés. Le pedían a Arango un coche fúnebre vidriado para el sepelio de Chávez. Era importante, dijeron, que la gente pudiera ver el ataúd del comandante.

El gobierno de Venezuela mandó un avión de la Fuerza Aérea hasta Antioquia para buscar el coche. No había mucho tiempo, todo se hizo a velocidad de la luz. El funeral era al día siguiente. Así que en un abrir y cerrar de ojos el lujoso Lincoln despegó hacia Venezuela, lejos de sus dueños.

Todo se hizo rápido, hasta los papeles del trámite de exportación del vehículo. Tan aprisa se hizo todo que al parecer algún documento aduanero quedó en el olvido. Lo único importante era que la carroza llegara a tiempo a Caracas. Y así fue. El resto no importó. Entonces.

El funeral terminó. El auto apareció en fotos, videos y en las trasmisiones de los medios de todo el mundo. Allí iba el fallecido Chávez en su último viaje. Pero el avión de la fuerza aérea venezolana jamás regreso. Y el auto tampoco.


Primero se dijo que se suponía que el auto no debía volver por aire. Luego hubo demoras en Venezuela para definir una fecha de devolución. Y así pasó un mes, dos, tres... seis. Hasta que el Lincoln apareció en la frontera con Colombia, del lado venezolano. Y allí fue don Arango a buscar su carroza. Era julio de 2013.

El auto entró a Colombia sin que quedara registro alguno. Con lo cual, aquello parecía ser un coche contrabandeado y por ende debía ser confiscado, entregado al Estado y rematado, todo ante la cara azorada de su dueño.

El vehículo fue subastado en mayo de 2014 en un puja pública en la que su dueño original no podía participar. Así que otra persona se llevó la carroza tras pagar la friolera de 45.000 dólares.

Los dueños de la funeraria colombiana no estaban dispuestos a bajar los brazo. Encontraron a la persona que adquirió el vehículo y se lo compraron por... ¡60.000 dólares! Es el valor de las cosas históricas.

La carroza volvió a aparecer hace poco en un desfile de autos antiguos y clásicos en el marco de la Feria de las Flores de Medellín.

La limusina Lincoln de 1998 se convirtió en el principal atractivo del evento en el que participaron 260 autos. "Fue una participación oportuna, había mucha expectativa y un sentimiento especial por este auto y su historia", dijo Luis Fernando Arango, gerente de la Funeraria San Vicente y feliz dueño del vehículo.

Ver video y más en: http://www.clarin.com/mundo/Insolita-historia-coche-funebre-Hubo-Chavez_0_1418858514.html