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sábado, 10 de octubre de 2015

Llega el primer aeropuerto para drones

Fuente: http://www.expansion.com/tecnologia/2015/10/10/5618dfda22601d6a7b8b45c9.html?cid=SIN8901


Dentro de cinco años, el 'Droneport' abrirá sus puertas en Ruanda y llevará material sanitario y todo tipo de mercancías donde ningún otro medio de transporte ha podido llegar hasta ahora. 
Esta nueva infraestructura será la primera pensada para albergar exclusivamente aeronaves no tripuladas y ha sido diseñada por la firma de arquitectos Foster+Partners. El proyecto del llamado 'Droneport' es, además, la primera iniciativa de la Fundación Norman Foster, con sede en Madrid. Su construcción se iniciará el año que viene y está previsto que se ponga en marcha, al menos parcialmente, en 2020. 

Recreación del futuro 'Droneport' de Ruanda.
 Recreación del futuro 'Droneport' de Ruanda.

Este 'Droneport' contará con tres naves en las que también tendrán cabida una clínica médica, una empresa dedicada a la construcción y reparación de drones y una oficina de correos. Se espera que, al contar con más servicios, el aeropuerto se integre más fácilmente en el día a día de los ruandeses y también genere más empleo.

Por otra parte, desde Foster+Partner aseguran que en su construcción, que se realizará siguiendo la máxima "menos es más", se emplearán mayoritariamente materiales de la zona, evitando el coste añadido que supondría transportarlos desde otras regiones. 

Ruta roja, ruta azul
Aún se desconoce el número de drones que conformarán la flota habitual de este aeropuerto, pero sí se sabe que los habrá de dos tipos según su función. Unos cubrirán la llamada 'ruta roja', pensada para emergencias sanitarias, y serán de menor tamaño. 

Otros, los de la 'ruta azul', centrada en transporte comercial, tendrán una envergadura cercana a los 3 metros y serán capaces de transportar una carga de 10 kilos durante unos100 kilómetros. En 2025, se espera contar con artefactos de 6 metros que puedan transportar hasta 100 kilos. 

Zonas de difícil acceso
¿Pero por qué en Ruanda? En primer lugar, porque el país cuenta con numerosas zonas montañosas de difícil acceso en las que se complica el transporte de mercancías, algo que solventarán con soltura los drones. Así se podrá llevar material médico o víveres a los lugares donde sean necesarios, evitando miles de muertes, y también se contribuirá al fomento del comercio electrónico.

Asimismo, Ruanda cuenta con una legislación más abierta en todo lo relativo a este tipo de tecnología que la de otros países vecinos como Kenia o Sudáfrica, mucho más estrictos. Eso sí, la Autoridad de Aviación Civil ruandesa anunció esta semana que está trabajando en una nueva regulación para estas aeronaves que también verá la luz en 2016.

Está previsto que desde este 'Droneport' se puedan cubrir las necesidades del 44% del territorio del país. De demostrarse la viabilidad de este tipo de aeropuertos, Foster+Partners contempla la posibilidad de construir otros 40 a lo largo del país y llevar el proyecto a otras regiones cercanas como la República Democrática del Congo.

Ver más en: http://www.expansion.com/tecnologia/2015/10/10/5618dfda22601d6a7b8b45c9.html?cid=SIN8901

domingo, 26 de julio de 2015

La hermandad secreta londinense que acoge a hombres solitarios hasta la muerte

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1813680-la-hermandad-secreta-londinense-que-acoge-a-hombres-solitarios-hasta-la-muerte

Hace 400 años un multimillonario traficante de armas y prestamista llamado Thomas Sutton estaba en la última etapa de su vida.

Como parte de su legado decidió convertir su maravilloso hogar londinense, un monasterio fundado en 1371, en un hospicio y escuela.

Decretó que 80 hombres necesitados deberían ser atendidos allí, y para ello dejó una fortuna equivalente a unos US$300 millones de hoy.

El lugar recibió el nombre de Hospital Sutton en Charterhouse.

Este lugar, que incluye un patio medieval, una capilla, un claustro y jardines se encuentra escondido detrás de una puerta cualquiera a pocos metros del mercado de Smithfield, en el corazón del Londres más atareado.

Aunque el lugar es de propiedad privada, está abierto al público para visitas. Pero incluso los londinenses que llevan mucho tiempo en la ciudad no lo conocen.

Si bien la escuela cerró en 1872, la residencia todavía existe y a día de hoy unos 40 hombres llaman a Charterhouse su hogar.

Para poder formar parte de los elegidos es necesario tener más de 60 años de edad, ser profesionales, no estar casados, tener buena salud y estar necesitados de apoyo económico y compañía.


De chaqueta y corbata
Recientemente pasé un día allí. El ambiente era parecido al de un monasterio pero con un aire académico y sus habitantes transmitían una sensación de agradecimiento por haber encontrado un lugar así en el que jubilarse.

La tranquilidad y la camaradería siempre ha caracterizado a Charterhouse, aquí vista en una acuarela de 1885. Foto: BBC Mundo

Tal como me dijo Duncan Ellison, ex profesor de 71 años: "Soñaba con este tipo de vida y es algo extraordinario que al final haya sucedido".

El antiguo cura Brooke Kingsmill-Lunn, de 83 años, dijo: "La estructura de este lugar confiere ritmo al día. Uno de los problemas más comunes que he visto como cura ha sido la soledad. Aquí no es un problema".

El día comienza a las 8 con una oración voluntaria en la capilla. El desayuno se sirve a las 8:30 y después hay tiempo libre.

Se puede ir de paseo, ordenar el cuarto, ver al doctor o estar tiempo en los jardines.

La comida se sirve a las 13 horas, es necesario llevar chaqueta y la mayoría de los allí presentes usan incluso corbata.

Tras agradecer a Sutton por la comida se sirvió una pasta y apple crumble. Algunos de los "hermanos" acompañaron el almuerzo con media pinta de cerveza.

El ambiente era distendido y animado.


Vive y deja morir

Cuando pregunté si alguno trabajaba, me dijeron que uno de ellos lo había hecho recientemente. "No va contra las reglas, nadie puede impedir que trabajes", me dijo uno de los hombres.

Asistir a la capilla no es obligatorio. Tampoco trabajar. O no trabajar. Foto: BBC Mundo

Por lo visto la única y más clara regla es: debes llevarte bien con la gente.

Así que pregunté: ¿"Es la regla aquí 'vive y deja vivir'?

Más bien "vive y deja morir", me respondieron.

Y, de hecho, la actitud hacia la muerte que reina en el lugar es bastante alegre.

Me dijeron que a uno de los pasillos donde se alojaban los hermanos que llevan más tiempo allí le llamaban "el corredor de la muerte", y escuché cómo se referían a Charterhouse como "una sala de espera", mientras que a la enfermería se le dice la "sala de partida".

Como me comentó Dudley Green, uno de los "hermanos": "Cuando uno de nosotros muere lo echamos de menos. Pero es bueno saber además que han sido bien cuidados".

Después del almuerzo hay más tiempo libre.
Uno grupo estaba tomando clases de canto. Dos de los hermanos vinieron tras tomarse una cerveza en el bar, mientras que otros se pusieron a escribir cartas o se echaron una siesta.
"Paraíso terrenal"

En compañía del hermano Phil Stewart paseé por los hermosos jardines rodeado de estupendas flores y todo tipo de plantas.

Se podía escuchar el tráfico de la ciudad, pero todo parecía quedar muy lejos.

"Encontré la felicidad aquí. Es el paraíso terrenal", afirma Stewart, de 68 años, un estadounidense que trabajó como profesor de piano en Chicago.

La oración de la tarde es a las 17:30, seguida de la cena, que es un buffet informal, a las 18:30.

Después los hermanos fueron a conciertos, al bar, miraron televisión o jugaron a las cartas.

En los próximos años Charterhouse podría incluso estar más concurrida: planean abrir un museo con la historia del lugar y se habilitará espacio para 10 hermanos más.

Aun así seguirá siendo probablemente uno de los espacio más tranquilos del centro de Londres.

Si mi mujer me deja y mi negocio se va al garete, ya sé dónde ir.

Por Tom Hodgkinson (BBC Travel)


Ver fotos y más en: http://www.lanacion.com.ar/1813680-la-hermandad-secreta-londinense-que-acoge-a-hombres-solitarios-hasta-la-muerte