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domingo, 17 de julio de 2016

El paraíso en el que está prohibido vivir


Fuente: http://www.clarin.com/viva/paraiso-prohibido-vivir_0_1613838737.html

Un atolón es una maravilla de la geología y de la naturaleza: es un anillo formado por arrecifes coralinos, que emergió alrededor de una isla volcánica que –a su vez– se fue hundiendo en el mar. Un proceso fantástico, casi dialéctico, que necesitó de 30 millones de años para poder adquirir su fisonomía. Pero alguien en una poltrona en Washington decidió que un atolón apenas poblado en el Pacífico Sur era lo más lejos que podía pensarse en el mundo. Y, por lo tanto, ideal para realizar ensayos nucleares. La formación en cuestión se llama Bikini. Es como un círculo de islas de arenas blancas, rodeada por agua clara: una postal divina para un lugar de vacaciones. Pero el año era 1946. La Segunda Guerra Mundial acababa de terminar, justamente con dos bombazos en Hiroshima y Nagasaki. La guerra fría empezaba a calentarse, y la búsqueda por obtener el arma de mayor poder de destrucción de la historia había empezado. Fue una carrera infernal y dolorosa. O al menos así lo sintieron en carne propia los habitantes de este lugar que es bello hasta el infinito.

Lo que selló el destino de Bikini fue una orden de Harry Truman, el entonces presidente de los Estados Unidos, quien también había ordenado el ataque nuclear a Japón. Quería ver qué le pasaría a la flota norteamericana si fuera atacada por un arma de este tipo. El atolón efectivamente quedaba fuera de las rutas aéreas y marítimas que se transitaban entonces. Les pareció un lugar perfecto para el plan. Entonces, en febrero de 1946, el comodoro Ben H. Wyatt viajó al lugar y participó de una reunión con los 147 isleños. Ellos estaban confundidos. ¿Una bomba nuclear? ¿Qué sería? El militar les aseguró a los pobladores que esto era bueno “para la humanidad y para terminar con todas las guerras”. Y el rey local, Juda, después de algunas deliberaciones, respondió: “Nos iremos creyendo que todo está en las manos de Dios”.

Por su puesto, que a la gente se le aseguró que podrían regresar a las islas una vez concluido el test. Los habitantes de Bikini dejaron sus casas a voluntad y ordenadamente, bajo la promesa de que el territorio –que los había albergado por miles de años– no sufriría ninguna consecuencia. Fueron trasladados primero a una isla (donde los cocoteros no producían suficiente fruta y donde no había pescado en cantidad para comer), luego a otra, con algunos alimentos, que resultaron ser claramente insuficientes y que los puso al borde de la completa inanición. Y luego, los tuvieron llevando de isla en isla: inhumano.

En la laguna que queda en el centro del atolón se colocaron viejos barcos de guerra y de toda clase, siguiendo la orden de Truman. En total, 242 embarcaciones. Y también algunos animales, como cabras, chanchos y ratas. Querían ver cómo resistirían las explosiones.
Las primeras detonaciones fueron del tamaño de Hiroshima y Nagasaki. La operación se llamó Crossroads (Encrucijada). La bomba número uno se lanzó el 1 de julio de 1946 desde un avión y destruyó cinco barcos. La segunda, se realizó desde un submarino, y consiguió hundir otros ocho. Pero la radiación que siguió a estos dos ensayos fue tan alta que ningún barco se pudo volver a usar otra vez y hubo que hundirlos. Por la explosión se levantaron columnas infernales de agua de 70 metros, mientras que se produjeron gigantescas nubes. Luego, el rey Juda fue llevado de visita a Bikini. No se dio cuenta de nada. Tampoco nadie le contó del fantasma asesino e invisible de la radiación.

Los ensayos que siguieron fueron mucho más poderosos. En total fueron 23 detonaciones. La más fuerte de todas fue realizada en 1954, bajo el nombre codificado Operación Castle Bravo. Fue una bomba de hidrógeno de 15 megatones, lo que representa mil veces el poder destructivo de las explosiones de Japón. El ensayo más terrible que se hubiera realizado jamás. Aún da miedo pensarlo: fulminó directamente tres islas.

La bomba de Castle Bravo tuvo un poder destructivo mucho mayor al esperado. La contaminación radioactiva no tardó en expandirse a las islas cercanas, a un barco japonés que estaba pescando en la zona, y a las propias tropas de los Estados Unidos, que estaban allí para participar de todo el operativo. El manto nuclear cubrió un área de 11 mil kilómetros cuadrados. La vida nunca fue igual para los que estuvieron expuestos al fenómeno, provocando distintos tipos de cáncer (tiroides, colon, estómago y sangre).

Esta bomba había sido apodada “el camarón”. Era una cápsula de 4,5 metros de largo, que contenía una mezcla de un combustible de hidruro de litio enriquecido, y una varilla de plutonio que haría de detonador. Como el hidruro de litio-6 era demasiado costoso, se mezcló con un 60% del hidruro de litio-7, dentro de un envase de uranio. Una bomba de fisión atómica tenía como misión desencadenar la potente reacción.

La indignación por esta prueba fue tan grande, que eventualmente condujo a la firma del tratado de Prohibición Completa de Explosiones Nucleares. En YouTube se encuentran las imágenes de esa detonación feroz: el cielo convirtiéndose en un enorme hongo naranja y amarillo, que todo lo devora.

Los habitantes de Bikini nunca pudieron volver. Un nuevo estudio publicado en la revista Proceedngs of the National Academy of Sciences, de Estados Unidos, confirma que los niveles de radiación son aún demasiado altos para la vida. Por eso el atolón todavía continúa inhabitado. La laguna se convirtió en un cementerio de barcos de la Segunda Guerra Mundial, que atrae a fanáticos de la historia y a buzos, ya que es un sitio extraño y único. A la radioactividad se le suma la contaminación de petróleo: los barcos empezaron a soltar el crudo que llevaban en sus entrañas, liberando así al ambiente más elementos extraños.

Bikini ha sido declarado patrimonio mundial de la humanidad en 2010, pero la barbarie quedó inscripta en sus aguas y arena. Sus antiguos pobladores llegaron a un acuerdo con el gobierno de los Estados Unidos por el cual les pagaron una indemnización nimia a cambio de que no le hicieran juicio por daños.

Ahora, además, Bikini y el resto de las islas del Pacífico enfrentan un nuevo peligro, tan real como el atómico. El aumento de la temperatura planetaria las pone en peligro de desaparecer. La acidificación del mar, como producto de la mayor concentración de dióxido de carbono en el agua, fulmina directamente a los corales, que son como especies de bosques sumergidos, donde proliferan gran cantidad de especies. Y el aumento del nivel del mar se va tragando de a poco estos territorios frágiles, llenos de cocoteros y manglares.

Bikini es uno de los 29 atolones que forma parte de la República de las Islas Marshall, donde sus habitantes viven acuciados por una nueva migración en ciernes. Tony De Brum, ex ministro de relaciones exteriores, suele postear en Twitter las imágenes de esta nueva tragedia que está en desarrollo: un barco metido prácticamente en el living de su casa. El agua avanza.

Ver más en: http://www.clarin.com/viva/paraiso-prohibido-vivir_0_1613838737.html







domingo, 8 de mayo de 2016

La misteriosa isla de plástico que flota en el Pacífico


Fuente: http://www.infobae.com/2016/05/08/1809677-el-septimo-continente-la-misteriosa-isla-plastico-que-flota-el-pacifico

El Avión Solar cumplió una proeza al atravesar el Atlántico con una nave ecológica que no precisa de la utilización de combustible. Durante el trayecto de 62 horas de travesía que unió Hawái con California, el piloto Bertrand Piccard fue testigo de un fenómeno aterrador: sobrevoló un "continente de plástico". Y lo divulgó vía Twitter con un contenido explícito: "Volé sobre los residuos de plástico tan grandes como un continente. Debemos seguir apoyando proyectos como Ocean Cleanup @BoyanSlat".

Su denominación adopta un sinfín de variables. Se lo conoce como "el séptimo continente", "la isla de basura", "la isla tóxica", "plastisfera", "la gran mancha de basura del Pacífico". cualesquiera sea su referencia el concepto es el mismo: una malformación geográfica de un tamaño incalculable, fruto de la irresponsabilidad humana.

El proyecto Ocean Cleanup, al que el piloto hace referencia, es obra de Boyan Slat, un holandés de 21 años que aspira a limpiar los océanos de plástico. Su compromiso ambiental causó admiración en todo el globo desde cuando para el entonces estudiante de ingeniería espacial (de apenas 17 años) propuso este desarrollo.

La iniciativa de Slat es ambiciosa: prevé estar lista para desplegarse en cuatro años. El mecanismo consiste básicamente en acorralar los plásticos de las corrientes oceánicas. Se convertirá en la estructura flotante de mayores proporciones emplazada en el océano.Es una de las ideas de mayor aceptación y potencia para paliar la crisis de la contaminación marítima.

La basura que conforma el continente de plástico se arraiga en un área geográfica que la mantiene uniforme y la condensa en un mismo espacio oceánico. El motivo de la congregación de tal vertedero natural responde a la confluencia en ese punto de la corriente en vórtice del Pacífico Norte con los vientos alisios del sur que rotan en direcciones opuestas. La isla tóxica se ancla sobre el giro subtropical del Pacífico Norte, un enorme círculo oval que comprende cuatro intensas corrientes que se desplazan entre las costas de Washington, México y Japón. El fenómeno recrea un remolino que aglutina los desechos plásticos impidiendo que se dispersen hacia las costas.

Sobre su diámetro real existe una gran controversia. Greenpeace asegura que su longitud es mayor que todo el condado de Texas (más de dos veces el diámetro de la provincia de Buenos Aires). Y mientras la National Weather Service Marine Forecasts ("Pronóstico del Tiempo del Servicio Nacional Marítimo de los Estados Unidos" -NOAA-) sugiere que no se puede calcular el tamaño y la masa de la isla porque sus límites son difusos, el Centro Nacional de Estudios Espaciales Francés (CNES) asevera que mide 22.200 kilómetros de circunferencia y que su superficie asciende a 3,4 millones de kilómetros cuadrados.

La isla es invisible a los registros fotográficos por satélite o vía radares porque la mayoría de los residuos no flotan: se suspenden en forma de partículas en la columna de agua. Tal evento físico invita a los especialistas a redefinir la denominación del continente de plástico. Algunos la nombran "sopa de basura". Se calcula que dentro de ese caldo hay cien millones de toneladas en suspensión en el mar.

Además de ser una simulación continental antiestética y antinatural, la principal víctima de la mala gestión de los recursos residuales es el medio natural marino. El plástico es un material fotodegradable (que puede tardar hasta mil años en biodegradarse) que por acción de la descomposición de la luz solar se convierte en polímeros minúsculos. Al alcanzar un tamaño tan reducido, los peces confunden el plástico con el plancton y lo introducen a su cadena alimenticia en forma de ingesta. Por añadidura, miles de peces, aves y mamíferos marinos mueren cada año por el consumo de estas partículas. Otros tantos de miles perecen atrapados por los plásticos. Otra consecuencia negativa del "séptimo continente" es la proliferación de las especies invasivas que viajan transportadas en los plásticos y alteran nuevos ecosistemas.

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sábado, 30 de enero de 2016

San Bingo, el primer río que se traga la fiebre del oro

Fuente: http://www.elmundo.es/internacional/2016/01/30/56ace03922601dc46a8b45c2.html

Es el primer río que se traga la minería. Un cauce sin agua, atestado de cráteres, donde cientos de personas sacan oro a raudales. El San Bingo, que el año pasado arrasó con casas, puentes y sembradíos en una fuerte tormenta, es hoy un camino árido entre montañas frondosas. 

La Tercera División del Ejército colombiano descubrió el desastre ambiental en el transcurso de la operación Espartaco contra la extracción ilegal del citado metal, en el departamento del Cauca, al oeste de la nación sudamericana. Después del sobrevuelo, bajaron a tierra para destruir las cinco retroexcavadoras con las que trabajaban en un área apartada entre los municipios de Almaguer, Bolívar y Mercaderes. Los militares calculan que los dueños de las máquinas ganaban unos 3.000 millones de pesos mensuales (830.000 euros).

Además de secar el San Bingo y destruir fauna y flora en cantidades y especies que será difícil determinar, arrasaron con 360 hectáreas de bosque nativo. Las primeras estimaciones señalan que necesitarán una inversión superior a los 100.000 millones de pesos (27.725.468 euros) y varias décadas, para recuperar el daño causado.

"Con el desembarco de las tropas en tierra y tras un minucioso análisis y peritaje de los alrededores, se observó la desaparición de varias especies que se extinguieron debido a esta actividad depredadora alrededor del entable minero", reza el comunicado del Ejército. 


 Ataques criminales
El San Bingo es tributario del Patía, otro gran río que vierte sus aguas al Pacífico tras recorrer 150 kilómetros de territorios de vegetación exuberante y casi despoblados. La minería de oro ilegal, protegida por las FARC, el ELN y bandas criminales herederas de los paramilitares, están causando una catástrofe ambiental no sólo en el Cauca sino en otras regiones de Colombia. No sólo destruyen bosques y fuentes hídricas, sino que contaminan las aguas con cianuro y mercurio, necesarios para procesar el oro.

Según datos de la policía, obtenida por satélite, existen 95.000 hectáreas en Colombia afectadas por esa actividad. Si bien la minería ilegal se remonta a varias décadas, ha crecido de manera desbordante en los últimos cinco años. Si bien la imagen del San Bingo impacta por su crudeza, el cauca no es el departamento más castigado. La lista la encabeza el Chocó, también sobre el pacífico, con 40.780 hectáreas.

El problema ya ha desbordado la capacidad del Gobierno, que reaccionó cuando era tarde. 

Son miles de mujeres, hombres y niños lo que se lanzan a diario a buscar su sustento en cualquier río o socavón y que no ven otra manera de ganarse la vida. A ello se suma la aparición de las retroexcavadoras, que multiplican al infinito la destrucción de la Naturaleza. 

Llevarlas hasta montañas y selva supone pagar sobornos a distintas autoridades para desplazarlas y contar con la aprobación del grupo criminal que actúe en la zona, que cobra un impuesto diario y, en ocasiones, son los propietarios.

La administración actual ha emprendido un plan agresivo para combatirla, pero este diario ha estado en numerosas zonas y ha comprobado que si bien un día destruyen la maquinaria y todo el mundo huye monte adentro, en cuanto desaparecen los militares, regresan los mineros y vuelven a comprar bulldozer.

Ver más en: http://www.elmundo.es/internacional/2016/01/30/56ace03922601dc46a8b45c2.html

Este avión promete terminar para siempre con las muertes por accidente

Fuente: http://www.infobae.com/2016/01/29/1786378-este-avion-promete-terminar-siempre-las-muertes-accidente

Los accidentes de avión causan cientos de muerte al año. La violencia y la convicción de que "no hay nada que hacer" mientras se espera la muerte en el aire cargan de aún más dramatismo las imágenes de restos de aeronaves destrozadas. Sin embargo, eso podría quedar en el pasado.

El ingeniero ucraniano Vladimir Tatarenko ha aplicado principios que ya están en uso, pero a escala más pequeña. Sólo se trata de trasladar a los aviones de pasajeros el dispositivo de eyección que salva la vida de los pilotos de combate y las formas clásicas de aterrizaje de las cápsulas espaciales.

Lo que ha hecho Tatarenko no ha sido dotar de eyectores a los pasajeros, evidentemente. Su idea se concentró en la cabina, que en su avión podría desprenderse de las alas, los motores, la cola y la cabina de los pilotos (que abandonarían su puesto antes del desprendimiento) si se produjera alguna avería.



Ya en en el aire, la cabina se convierte en una inmensa cápsula que cae lentamente hacia tierra sostenida por paracaídas. Unos enormes flotadores se hincharían para amortiguar el golpe sobre tierra o para permitir la flotación en caso de caer al mar. Al final de la trayectoria descendente se encenderían una serie de motores que disminuirían a cero la velocidad de la caída.

"Mientras los ingenieros se esfuerzan por construir aviones más seguros, las estadísticas indican que el 80% de los accidentes son errores humanos. La idea de la cabina eyectable intenta disminuir las consecuencias de esos errores", explicó el ingeniero.


El diseño está pensado para garantizar el rescate de los pasajeros y funciona tanto en accidentes producidos durante el despegue, el vuelo crucero y el aterrizaje.

"Ya existen materiales, como la fibra de carbono, y experiencia suficiente para algo como esto. Pero necesitamos el dinero" para desarrollar el proyecto, dijo Tatarenko.

El ucraniano explicó su proyecto en un vídeo de YouTube.

Ver más en: http://www.infobae.com/2016/01/29/1786378-este-avion-promete-terminar-siempre-las-muertes-accidente

sábado, 26 de diciembre de 2015

Se hunde parte de California por el bombeo de agua subterránea

Fuente: http://www.lr21.com.uy/mundo/1249642-nasa-hundimiento-estado-california-bombeo-agua-subterranea

 



La NASA difundió en agosto pasado un informe sobre los “efectos devastadores del consumo de agua subterránea en California”, un estado de los EE.UU.
 
“Vastas áreas del Valle Central en California están hundiéndose a una tasa mayor que en el pasado”, se indica en el informe.

De acuerdo al estudio, el hecho se explica por “el bombeo de enormes volúmenes de agua subterránea, debido a la persistente sequía en el estado”, informó AP.

Los científicos utilizaron imágenes de la Tierra, tomadas a lo largo del tiempo por satélites, para medir el hundimiento de la tierra.

En la investigación que realizó la NASA pueden observarse que en algunos lugares la tierra “se está hundiendo casi 5 centímetros (2 pulgadas) por mes, lo que pone en peligro infraestructura en la superficie”.

También se indica que las tierras cerca de la ciudad de Corcoran “se hundieron 33 centímetros (13 pulgadas) en ocho meses y parte del Acueducto de California se hundió 20 centímetros (8 pulgadas) en cuatro meses el año pasado”.

“El hundimiento a largo plazo ha destruido miles de revestimientos de pozos públicos y privados de aguas subterráneas en el Valle San Joaquín”, se ha indicado.

Con el tiempo, la subsidencia “puede reducir permanentemente la capacidad de almacenamiento de agua de la capa freática”.

El hundimiento de tierras ha estado ocurriendo desde hace décadas en California a causa del “excesivo bombeo de agua durante sequías”, pero el estudio muestra que ahora está “sucediendo más rápidamente”.

Según los científicos, un descenso en los niveles de nieve acumulada en las montañas “ha contribuido al incremento de bombeo de aguas subterráneas”. 

Costosos daños
El jefe del Departamento de Recursos Hidráulicos de California, Mark Cowin, expresó que “ha habido costosos daños en canales que suministran agua en el estado. Además, los pozos se están agotando”.

“A causa del creciente bombeo, los niveles de aguas subterráneas están alcanzando récords mínimos de hasta 30 metros (100 pies) abajo de registros previos”, manifestó Cowin, según la AP.

En ese marco, el Departamento de Recursos Hidráulicos elaboró un programa -de 10 millones de dólares- para ayudar a condados con cuencas subterráneas amenazadas a desarrollar o fortalecer ordenanzas locales y planes de conservación.

Ver más en: http://www.lr21.com.uy/mundo/1249642-nasa-hundimiento-estado-california-bombeo-agua-subterranea

domingo, 22 de noviembre de 2015

El naufragio cargado de bombas que podría causar un tsunami

Fuente: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/11/151104_naufragio_bombas_segunda_guerra_tamesis_ac

Si viajas a la ciudad costera de Sheerness, en la isla de Sheppey, Reino Unido, te esperan unas vistas muy curiosas: un mural gigante con una sirena de aspecto miserable –con un detonador de explosivos en sus manos- a punto de causar un naufragio tras ella.

"¡Bienvenido a Sherness, lo pasarás bomba!", reza el letrero que la acompaña.
Para aquellos visitantes que desconocen los peligros que acechan más allá del malecón de la ciudad, una sirena terrorista es una innegablemente extraña obra de arte público.

Pero para los lugareños es un escalofriante recordatorio de una reliquia de guerra, que algunos creen que supone una amenaza para la ciudad y para sus habitantes: el naufragio del buque de municiones de la Segunda Guerra Mundial SS Richard Montgomery.

La nave se encuentra a tan sólo 2,4 kilómetros de la costa, en la desembocadura del bullicioso estuario del río Támesis.

Claramente visible desde la tierra –sus mástiles oxidados se alzan ominosamente desde el mar- el buque hundido contiene una inquietante carga: 1.400 toneladas de explosivos, que muchos temen que podrían estallar en cualquier momento, causando, potencialmente, una de las explosiones más devastadoras, en tiempos de paz, jamás vistas. 

Cuánto cayó al agua
Conocido, de forma semicariñosa por los lugareños como "Monty", la nave, de 134 metros de largo, era un barco Liberty estadounidense, un tipo de buque de carga que se utilizaba durante la Segunda Guerra Mundial.

Llegó a la costa británica en agosto de 1944, transportando municiones para apoyar a los ingleses durante la guerra.

El 20 de agosto, mientras esperaba para unirse a un convoy a través del canal hacia Francia, las duras condiciones meteorológicas arrastraron el ancla del buque, que se hundió en un banco de arena.

Cuando la marea retrocedió, el buque quedó varado. Las placas soldadas del casco comenzaron a agrietarse, y se hundieron bajo el peso de los explosivos del barco.

Los trabajadores portuarios montaron apresuradamente una operación de salvamento.
Se las arreglaron para vaciar la mitad trasera del barco, antes de abandonarlo, finalmente, el 25 de septiembre, cuando la parte delantera se hundió y la nave se partió por la mitad.

Desde entonces, nadie ha estado a bordo de la embarcación. Al menos no de manera oficial.
Y, sin ningún tipo de registros que sobrevivan a día de hoy sobre lo que realmente se vació en 1944, es imposible precisar qué carga queda.

Sin embargo, las estimaciones muestran un panorama preocupante.

De acuerdo a una investigación, llevada a cabo en el año 2.000 por la Agencia Marítima y de Guardacostas del Reino Unido (MCA, por sus siglas en inglés), el barco podría contener la asombrosa variedad de más de 9.000 explosivos, fabricados en los Estados Unidos.

Éstos incluyen 286 bombas gigantes Blockbuster de 2.000 libras (907.2 kilos), 4.439 dispositivos de 1.500 libras (454 kilos) y –quizás lo más preocupante de todo- más de 2.500 bombas de racimo.

A diferencia de la mayoría de los demás elementos a bordo, las bombas de racimo podrían haber sido transportadas con las mechas en su lugar, lo cual haría que su detonación sea más probable. 

El SS Montgomery fotografiado en 1966
Así se veía en 1966.


No era prioridad
Parece sorprendente que tales cargas peligrosas fueran abandonadas tan cerca de la civilización y en el medio de una de las rutas marítimas más transitadas del Reino Unido.

Pero en las etapas finales de la guerra, la recuperación de los restos del naufragio no era una prioridad.

En las décadas que siguieron, las autoridades pensaron que lo más seguro era no intervenir.

"Los expertos siempre han dicho que las municiones suelen permanecer estables si nadie las manipula", dice Alison Kentuck, de la MCA, quien supervisa la gestión de los restos del SS Richard Montgomery, incluyendo la organización de detalladas encuestas anuales sobre el sitio.

La mayoría están de acuerdo en que las bombas son relativamente seguras, siempre y cuando no estén expuestas a choques repentinos, fricción o calor.

Pero estudios recientes del MCA confirman que los restos de la nave se están desintegrando poco a poco.

Su deterioro podría conducir a un colapso repentino, que provocaría la detonación de algunos, si no todos, de los explosivos restantes.

Si esto sucediera, las consecuencias podrían ser catastróficas. 

El SS Montgomery
El barco llegó a Reino Unido en 1944 con municiones de refuerzo para la guerra que se libraba en Europa.

Hasta Londres
Algunos análisis –como los publicados en la revista New Scientist en 2004- sugieren que las detonaciones espontáneas de la carga completa podrían lanzar al aire una columna de escombros de hasta 3 kilómetros, enviando un tsunami que avanzara raudamente por el Támesis y causando una onda de choque que ocasionaría daños en edificios en toda la zona, incluyendo los contenedores de gas líquido de la cercana isla de Grain.

Es un escenario que tiene a muchos muy preocupados, entre ellos el historiador local Colin Harvey. "El área de explosión iría desde Margate hasta el centro de Londres", dice.
Pero no todo el mundo comparte esta visión apocalíptica.

David Welch es un experto en la desarticulación de bombas, que pertenecía a la Marina Real y que ahora dirige Ramora UK, una consultoría de desactivación de artefactos explosivos, que trabaja ampliamente con municiones bajo el agua.

Welch, quien asesoró al gobierno sobre las municiones del SS Richard Montgomery, dice que no le convencen algunas de las predicciones más catastrofistas.

"La idea de que si explota un elemento lo harán todos los demás, creo que es bastante poco probable", dice.

"A menos que tengas un contacto íntimo entre dos municiones del subsuelo, rara vez provocarás la detonación del otro porque el agua es muy buen mitigador". 

Efecto dominó
Welch asegura que un escenario más probable - aunque tan sólo parcialmente menos aterrador- es que la detonación de un dispositivo grande inicie un efecto dominó a través del barco, que haría que las municiones volaran por los aires y dispersaría elementos peligrosos en un área amplia.

Lo que probablemente desencadenaría tal evento sería la desintegración de la embarcación, pero no es la única causa potencial.

Una de las preocupaciones es que el buque pueda ser golpeado por uno de los muchos barcos que pasan cerca de él todos los días.

Y, aunque los restos están rodeados por una zona de exclusión de 875 yardas (800 metros) y monitoreados las 24 horas del día por las autoridades de los puertos de Medway, existe la preocupación de que no estén tan bien protegidos como afirman las autoridades.

De hecho, Harvey dice que ha habido por lo menos 22 accidentes en las últimas décadas.
Pero el mayor factor de riesgo es, sin duda, el estado de la propia nave.

"Las circunstancias no son la bomba de relojería, pero los restos del naufragio sí lo son", dice Welch.

"Es el hecho de que estén en el interior de un barco lo que hace que se estén desgastado poco a poco, lo cual podría causar suficiente energía en ellos como para hacerlos detonar". 

¿Cuáles son las opciones?
Con el paso de los años, se han hecho varias sugerencias, desde la opción torpemente peligrosa de simplemente remolcar el buque a aguas más profundas, a soluciones más complejas de ingeniería civil, que implican sepultar los restos del naufragio en una especie de sarcófago gigante.

Pero, según Welch, la eliminación cuidadosa de las municiones es la única opción seria a tener en cuenta.

Para ello, prevé el empleo de buzos, junto con técnicas de construcción para mejorar la visibilidad de los restos del naufragio y asegurar que los operadores no están constantemente combatiendo contra el alto rango de mareas en el lugar del naufragio.

El proyecto, dice Welch, costará decenas de millones de libras.

"Hay muchos ejemplos de barcos naufragados que se vaciaron", dice. "Lo que diferencia a éste es que tiene una carga mucho más grande y que el buque se está desmoronando lentamente. Lo que hace que sea muy difícil es el lugar donde está".

Aún así, Welch y algunos otros operadores confían en que puedan vaciar de manera segura el barco hundido.

"Alguien en algún momento en los próximos cinco o 10 años tendrá que tomar una decisión muy difícil, y yo diría que cuanto antes se haga, más fácil y más barata será la solución".
Es complicado predecir lo que le sucederá al SS Richard Montgomery.

Es posible que no pase nada, que la especulación continúe y que nuestra generación "pase la papa caliente" a la siguiente, aliviada de que no ha estallado durante ese tiempo.

Pero para los habitantes de Sheerness siempre hay una aterradora posibilidad, aunque sea remota, de que, uno de estos días, décadas de inacción se den la vuelta en el tiempo para perseguirnos.

Ver más en: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/11/151104_naufragio_bombas_segunda_guerra_tamesis_ac

Amazonía: la deforestación amenaza la mitad de las especies de árboles

Fuente: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/11/151121_amazonia_arboles_extincion_am

Selva amazónica junto a tierra talada y preparada para la plantación de soya en Mato Grosso, Brasil 

Más de la mitad de las especies de árboles de la Amazonía están amenazadas, advirtió un estudio en el que participaron más de 150 científicos de 21 países.

Hasta ahora no existía una estimación fiable sobre cuántas especies de árboles estaban amenazadas.

Si el actual ritmo de desforestación continúa, hasta el 57% de las especies forestales amazónicas cumplirán en las próximas décadas los requisitos para ser clasificadas "en peligro" en la Lista Roja compilada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, IUCN por sus siglas en inglés, según los investigadores.

Sin embargo, si las áreas protegidas y territorios indígenas son preservados, el número de especies amenazadas no superará un tercio del total.

Árboles tan conocidos y representativos de la región como los que producen castañas de pará, palmitos o açaí y cacao se encuentran entre las especies amenazadas.

Pero aún se pueden salvar las especies de árboles amenazados en la Amazonía si se gestionan adecuadamente los parques y reservas existentes, señaló William Laurance, de la Universidad James Cook en Australia, uno de los autores del estudio publicado en la revista científica Science Advances.

Las áreas y territorios indígenas cubren la mitad de la cuenta amazónica y es muy probable que contengan una gran cantidad de las especies de árboles más amenazadas.

"Muchas de las especies que estarían amenazadas son usadas por los residentes amazónicos diariamente y muchas otras son clave para las economías amazónicas", dijo el ecologista Nigel Pitman del Field Museum en Chicago, otro de los autores.

Los árboles también son importantes en sus ecosistemas por el control de la erosión y moderación del clima, agregó.

El estudio comparó datos de casi 1.500 parcelas con mapas actuales y proyecciones de deforestación para calcular cuántas especies se han perdido y en dónde.

La investigación cubrió casi 5,5 millones de kilómetros cuadrados en Brasil, Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Guyana, Surinam y Guyana Francesa.

El trabajo fue liderado por Pitman y por Hans ter Steege del Centro de Biodiversidad Naturalis, en Holanda.

"Bombardeo de amenazas"
Se cree que la Amazonía, el bosque más diverso en el planeta, podría albergar más de 15.000 especies diferentes de árboles.

"Estimamos que más de la mitad de todas estas especies podrían extinguirse", afirmó otro de los autores del estudio, Carlos Peres, de la Escuela de Estudios Ambientales de la Universidad de East Anglia en Inglaterra.

"Afortunadamente las áreas protegidas y las reservas indígenas cubren ahora más de la mitad de la cuenca amazónica y probablemente albergan un porcentaje considerable de las especies forestales más amenazadas".

Peres advirtió que las áreas protegidas enfrentan un "bombardeo de amenazas, desde la construcción de represas hasta proyectos mineros, sequías e incendios".

"Nuestra investigación es un llamado a aumentar los esfuerzos por descubrir y proteger esta diversidad antes de que inevitablemente se extinga", agregó.

Laurance señaló por su parte: "o nos paramos y protegemos a estos parques y reservas indígenas en estado crítico o la deforestación los destruirá hasta que veamos extinciones a gran escala".

Otro de los autores del estudio, Rafael Salomão, del Museo Emílio Goeldi en Belem, Brasil, advirtió que "la gran mayoría de las áreas protegidas en la Amazonía no tienen un plan ni un presupuesto de gestión y cuentan con muy poco personal residente calificado".

Carne, soya y aceite de palma
Los bosques amazónicos han perdido un 12% de su extensión y se proyecta que perderán de un 9 a un 28% adicionales para el año 2050.

La selva amazónica tiene una superficie de 6,1 millones de km cuadrados y el 60% se encuentra en territorio brasileño. Si bien Brasil redujo la desforestación en la última década, la tala de árboles está aumentando en Boliva y Perú.

Se estima que cada día se pierde debido a la deforestación un área equivalente a cerca de 4.500 estadios de fútbol o tres estadios por minuto, según el Fondo Mundial para la Naturaleza, WWF por sus siglas en inglés.

Por otra parte, se espera que la demanda de carne vacuna, soya y aceite de palma, uno de los principals factores que impulse la deforestación, aumente en los próximos años.
"Es una batalla que se librará en nuestro tiempo", dijo Laurance.

La deforestación en la Amazonía brasileña cayó un 18% en los últimos 12 meses, según dijo este mes la ministra de medio ambiente de ese país, Isabella Teixeira.

La ministra señaló que 4.848 km cuadrados de selva amazónia fueron destruidos entre agosto de 2013 y julio de 2014. La cifra representa una caída respecto al mismo período del año previo, en que se perdieron 5.891 km cuadrados, en la víspera de la adopción del polémico Código Forestal.

La legislación, aprobada tras más de una década de presión por organizaciones de ganaderos, relajó las restricciones de tala en las orillas de ríos.

A pesar de la caída respecto del año anterior, Brasil "aún está muy lejos de alcanzar su meta de deforestación minima", advirtió al diario británico The Guardian Marco Lentini, de la oficina brasileña del WWF.

Brasil prometió reducir la deforestación a 3.900 km anuales para el año 2020.

Ver más en: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/11/151121_amazonia_arboles_extincion_am

lunes, 9 de noviembre de 2015

Epecuén, un pueblo fantasma que emergió de las aguas

Fuente: http://turismo.perfil.com/17769-epecuen/

Publicado el 12/05/2013

En 1985, sus 1.500 habitantes tuvieron que tomar algunas pocas pertenencias e irse de Epecuén. Esperaban que la inundación, tras una colosal tormenta, bajara, pero no lo hizo. Las aguas se adueñaron del lugar y así permaneció, sumergido, como una verdadera “Atlántida” en medio de la Pampa Húmeda. Pero ahora sus ruinas empiezan a asomar por entre los pantanos y este pueblo fantasma de la provincia de Buenos Aires ve la luz del sol por primera vez en mucho tiempo.

La localidad fue un popular destino turístico de la provincia por estar ubicado junto a un lago, a 550 kilómetros de la Capital Federal. Durante mucho tiempo, los mismos trenes que exportaban cereales a todo el mundo transportaban visitantes desde Buenos Aires a sus balnearios de agua salada de este poblado, donde 1.500 residentes atendían a 20.000 turistas cada temporada.

Su mayor atractivo era el lago, porque tiene 10 veces más sal que el océano, lo que que permiten que los cuerpos floten de manera inusual, como sucede en el Mar Muerto de Israel. Sus mayores fanáticos era, lógicamente, judíos.

Una gran tormenta, seguida por varios inviernos especialmente lluviosos, hizo que el lago se desbordara en noviembre de 1985. El agua superó el muro de contención e inundó las calles del pueblo. Las personas huyeron con las pocas pertenencias que pudieron salvar, y en pocos días sus casas quedaron sumergidas bajo casi 10 metros de agua salada.

Ahora el agua se retira, dejando al descubierto un escenario que parece tomado de una película sobre el fin del mundo. Aunque el pueblo de Epecuén ya no existe como existía antes, son muchos los aventureros que se acercan a ver esta nueva “atracción turística” en el corazón de la provincia. Las autoridades turísticas propusieron que se declarara sitio histórico a los restos de Epecuén, para que quede en su actual estado y pueda ser visitado por quienes quieran recordar o conocer cómo era la vida ahí.

Javier Andrés, secretario de Turismo del municipio de Adolfo Alsina, al que pertenece Epecuén, explicó a la agencia Télam que la villa “estuvo veinte años cubierta por las aguas saladas del lago, pero desde hace diez las sequías facilitaron el retroceso del agua y hace tres el casco de la ciudad apareció transitable“.

El paisaje es extraño y desolador. 
La gente viaja a ver un cementerio, donde muchas de sus tumbas quedaron expuestas, los restos oxidados de automóviles y muebles, casas derruidas y electrodomésticos semisumergidos en lo que hasta ahora fueron pantanos. “Recorrer hoy las calles de Villa Epecuén es transitar por un escenario de devastación total pero que dejó atractivos para el turismo por su singularidad. Por eso estamos tratando de abordar la gestión de las ruinas con el mayor respeto posible“, dijo Andrés.

Muchos residentes de Epecuén huyeron al vecino pueblo de Carhue, también ubicado junto al lago, y construyeron nuevos hoteles y saunas para el tratamiento de la piel con barro y agua salada. “Con mucho potencial en lo que es destino turístico, ya que no sólo tenemos a Epecuén con las ruinas y con su naturaleza, sino que también ofrecemos otra alternativas“, dijo Javier Andrés, a la agencia AP. 

“Hoy en Carhué hay ochocientas plazas para el turismo, porque se ha invertido mucho en el turismo termal, que está siendo impulsado por las mismas aguas que arrasaron Epecuén, destacó el funcionario. “Además, en el Lago Epecuén está la población de flamencos más grande de Sudamérica, por lo que estamos trabajando para que la zona se declare reserva natural protegida“.



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sábado, 7 de noviembre de 2015

USB killer, el pendrive que puede matar tu PC en segundos

Fuente: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/11/151106_tecnologia_lapiz_memoria_pendrive_usbkiller_il

Uno podría pensar que se trata de otro de los artilugios utilizados en las películas de James Bond, pero en este caso no hablamos de ficción. El USB Killer 2.0, un lapiz de memoria, es muy real y puede ser mortal para su computadora.

PendriveEl dispositivo, que en realidad luce como una memoria USB común y corriente, fue creado por un hacker de origen ruso mejor conocido como Dark Purple.

En lugar de robar la información de las computadoras, ésta funciona como una pistola cibernética que destruye los equipos enviando una descarga eléctrica a través de sus circuitos.

El dispositivo puede tener dos objetivos: infectar de virus o bien, dañar al punto de descomponer el hardware.

Cómo funciona
El dispositivo hace uso de un convertidor DC/DC (corriente continua) y una serie de condensadores (dispositivos eléctricos que almacenan energía eléctrica en su interior).


Cuando el USB Killer es conectado al puerto USB del ordenador, se inicia una transmisión de corriente eléctrica a los condensadores, la cual finaliza cuando estos alcanzan unos niveles determinados de carga.

Una vez llegados a este punto, el condensador deja de absorber energía y se transforma en una fuente de tensión, realizando de forma instantánea una descarga de 220 voltios sobre el puerto USB al que está conectado –el voltaje máximo soportado por un puerto USB es de 5 voltios–.

En una publicación de su blog Dark Purple aseguró que su USB tiene el poder de destruir casi cualquier computadora con una entrada USB.

Dark Purple afirma que este dispositivo no solo es capaz de destruir ordenadores, sino también televisores, consolas e incluso teléfonos móviles que cuenten con la tecnología USB OTG (USB On The Go).

Precaución
Por lo general escuchamos y leemos sobre los riesgos de contraer virus o malware en nuestras computadoras y dispositivos móviles, y también sabemos que los riesgos giran en torno a perder toda nuestra información y hasta ser clonada con fines para nada positivos.


Sin embargo, este lápiz de memoria conlleva otro tipo de amenazas cuyo objetivo de destrucción no gira en torno al software sino al hardware.

Esto nos muestra lo cuidadosos que debemos ser con el tipo de dispositivos que conectamos a nuestras computadoras.

Por lo tanto, si encuentras un lápiz de memoria abandonado piénsatelo dos veces antes de insertarlo en tu ordenador.

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lunes, 19 de octubre de 2015

La bomba atómica que EE.UU. perdió en España

Fuente: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/01/130116_espana_palomares_bomba_perdida_cch

Una soleada mañana de enero de 1966 dos aviones de la fuerza aérea de Estados Unidos chocaron y dejaron caer cuatro bombas nucleares cerca del pueblo de Palomares, en el sur de España.

No hubo explosión, pero el plutonio que llevaban quedó dispersado en una amplia área. Desde entonces España le pide a EE.UU. que termine de limpiar la zona.

El gobierno estadounidense llama las armas nucleares que se extravían "flechas rotas" y el 17 de enero de 1966 Palomares recibió cuatro de esas.

A unos 31.000 pies de altura, un bombardero B-52G chocó con un avión cisterna KC-135 durante una rutinaria maniobra de reabastecimiento de combustible en el aire y se partieron.

Tres de las bombas que llevaba el B-52 cayeron en los alrededores de Palomares, mientras que la cuarta fue a dar a unos 8 kilómetros de la costa del Mediterráneo.

Manolo González dice que estaba parado afuera cuando escuchó una tremenda explosión. "Miré hacia arriba y vi esta enorme bola de fuego cayendo del cielo. Los dos aviones se estaban rompiendo en pedazos".

González vio una de las mitades del bombardero caer a tierra cerca de la escuela elemental del pueblo, donde su esposa estaba dando clases.

"Atravesé el pueblo volando en mi motocicleta. El avión casi alcanza la escuela", dijo.

De hecho, nadie del pueblo murió aquella mañana, en lo que los habitantes consideran la única parte positiva de la historia.

Los aviadores estadounidenses no tuvieron la misma suerte. Los cuatro tripulantes del avión cisterna murieron, al igual que tres de los siete que iban en el B-52. Los otros cuatro lograron eyectarse exitosamente.

Sin teléfono
En 1966 sólo había un teléfono en Palomares y no había agua corriente. Sin embargo, por los cielos de la empobrecida región del sur de España surcaban a diario las más modernas maquinarias de guerra del mundo.


Era la cúspide de la Guerra Fría. En una operación bautizada Chrome Dome, EE.UU. mantenía ente 12 y 24 bombarderos B-52 armados con bombas nucleares en vuelo las 24 horas del día, en un intento por evitar un primer ataque de parte de la Unión Soviética.

Había diferentes rutas para los B-52 en diferentes partes del mundo. El bombardero involucrado en el accidente de Palomares volaba la ruta sur, en un circuito que le llevaba de su base en Carolina del Norte por el Mediterráneo.

El cisterna había despegado de una base cercana en el sur de España para recargar al bombardero antes de que emprendiera viaje de regreso a EE.UU.

El resultado habría sido infinitamente peor si las bombas hubieran tenido sus detonadores activados. Pero afortunadamente no lo estaban y por eso no hubo una explosión nuclear.

En teoría, los paracaídas colocados en las bombas debieron haber garantizado que aterrizaran suavemente, previniendo cualquier tipo de contaminación, pero dos de los dispositivos no lograron abrirse.

Plutonio disperso

A pocos días del accidente, la playa de Palomares se convirtió en base de operaciones para un enorme operativo militar en el que participaron más de 700 aviadores y científicos estadounidenses. Su objetivo era ubicar las armas y ponerlas a buen resguardo.

Las dos bombas que cayeron sin paracaídas se despedazaron por el impacto, esparciendo polvo de plutonio altamente radioactivo, un gran riesgo para cualquiera que lo inhalara.
zona contaminada con plutonio en Palomares, España
"Lo que decidieron hacer fue retirar toda la tierra contaminada de las áreas más afectadas", asegura la científica Bárbara Moran, autora de "El Día que perdimos la Bomba H".

Literalmente, los estadounidenses arrasaron los primeros cinco centímetros de la superficie, lo sellaron en barriles y los enviaron a sitios de almacenaje en EE.UU.

"Tenían un plan de reacción", dice Moran, "pero se suponía que eso pasara en una superficie plana en los EE.UU., no en el extranjero en una tierra donde nadie hablaba inglés, llena de granjeros y cabras caminando por los alrededores".

Radioactividad "encantadora"
Mientras la limpieza se realizaba, los gobiernos de EE.UU. y España intentaban convencer al mundo de que no había peligro. El embajador estadounidense, Biddle Duke, viajó desde Madrid para darse un chapuzón en el mar enfrente de las cámaras de televisión.


Cuando uno de los periodistas le preguntó si había detectado alguna radiactividad en el agua, Duke respondió riéndose: "Si esto es radiactividad, me encanta".

Pero había una gran preocupación con relación a la cuarta bomba, que cayó en el mar y pasó a conocerse como la bomba H "perdida".

"El diseño de esas bombas era ultra secreto. Cuando se realizaba la búsqueda había barcos espía soviéticos alrededor", dice Moran.

Cuatro meses después, mientras que la operación de limpieza llegaba a su fin, la bomba perdida fue finalmente sacada de una profundidad de 869 metros.

EE.UU. y España acordaron financiar chequeos de salud anuales para los residentes y monitorear el suelo, el agua, el aire y los cultivos locales.

Pero desde entonces no ha surgido evidencia de que alguien se enfermara como resultado del accidente. La comida y el agua siguen limpias.

Tragedia olvidada
Casi todos se han olvidado de Palomares, excepto la gente de Palomares.



La operación estadounidense de limpieza no llegó a ciertas áreas contaminadas. José María Herrera es un periodista local que ha estado investigando el accidente de los años 80. 


"Ese cráter es donde cayó una de las bombas. Hoy podrías sacar de ese suelo al menos un cuarto de kilo de plutonio", afirma Herrera.

En realidad, cuánto plutonio queda aún en la zona es difícil de determinar, porque para empezar los estadounidenses nunca han dicho cuánto llevaban las bombas.

Pero el investigador Carlos Sancho, quien dirige la sección local del Ministerio de Energía español, estima que entre 7 y 11 kilos de material terminaron en tierra, aunque insiste en que eso no representa peligro alguno para la salud.

"Esta tierra no puede ser removida porque el plutonio está latente. Si perturbamos el suelo el plutonio se puede dispersar", afirma.

El mensaje del Ministerio de Energía es: "dejen el plutonio tranquilo y no habrá problemas".

Museo B-52
Palomares es como un dragón durmiente. No se puede caminar en las áreas valladas y no se puede cultivar o edificar en ellas.


La comunidad se encuentra atrapada. Cuando los residentes se quejan, el accidente sale en los titulares de nuevo y cae el número de visitantes, y los precios que los granjeros obtienen por sus productos en el mercado.

Algunos dicen que sin la publicidad negativa, Palomares podría ser tan popular como su famosa vecina, Marbella.

El alcalde del pueblo, Juan José Pérez, dice que espera que la tragedia pueda convertirse en algo positivo. Incluso aspira construir un museo en el que se explique cómo sucedió todo.
"A lo mejor podría tener la forma de un bombardero B-52. Podríamos ofrecer caminatas guiadas por las zonas afectadas".

Pero afirma que para que eso pase, primero hay que ponerle un fin a la historia. Y para él, el final adecuado sería que los estadounidenses regresen y terminen el trabajo que empezaron.

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martes, 13 de octubre de 2015

Chernóbil y otros lugares donde la fauna prospera sin personas

Fuente: http://www.ngenespanol.com/naturaleza/ecosistemas/15/10/13/chernobil-lugares-donde-hay-animales-sin-personas-vida-salvaje.html

Guerras, accidentes nucleares y pobreza rara vez tienen un lado favorable, pero en Chernóbil y otros rincones del mundo, las catástrofes para las poblaciones humanas se han convertido en ventajas para la vida silvestre.

En lugares asolados por guerrillas, lluvia nuclear y armas químicas, las poblaciones de animales salvajes se han recuperado en grandes cifras en tierras que hemos vuelto demasiado contaminadas –o peligrosas- para la habitación humana.

La vida animal y vegetal está repuntando con fuerza en la zona del desastre nuclear de Chernóbil, que ha permanecido inalterada por la actividad humana durante casi 30 años, informa Jim Smith, científico ambiental y autor de un nuevo estudio sobre la vida cerca del sitio, publicado el lunes.


“Se parece mucho al paisaje del resto del área en Ucrania y Bielorrusia, pero sin personas”, dijo. “Hace diez años, era como un pueblo invadido por el bosque. Hoy es como un bosque que se ha tragado unos cuantos edificios”.


Zona de exclusión nuclear de Chernóbil: desastre nuclear
Lobos, alces, jabalíes, osos, linces, ciervos y docenas de especies prosperan en el área evacuada tras el desastre de Chernóbil, informa el nuevo estudio de Smith.


El accidente nuclear de Ucrania, ocurrido en 1986, fue uno de los peores en la historia y obligó a evacuar a 116,000 personas de una zona de 4,144 kilómetros cuadrados. Pero hoy, las poblaciones de fauna están multiplicándose en el área que une la frontera de Ucrania con Bielorrusia.


“La naturaleza florece cuando los humanos son eliminados de la ecuación, incluso después del peor accidente nuclear del mundo”, afirmó Smith, profesor de ciencias terrestres y ambientales en la Universidad de Portsmouth, Reino Unido.


La reserva natural “accidental”, creada en esta “zona de exclusión” casi completamente despoblada, está repleta de grandes herbívoros y depredadores, incluido el raro lince europeo y el oso pardo europeo, los cuales no se habían visto en la región desde hace casi un siglo.


También han prosperado el caballo de Przewalski y el amenazado bisonte europeo, introducidos en el área. Abundan los lobos, cuyos niveles poblacionales son siete veces mayores que en reservas comparables que no fueron contaminadas por la lluvia nuclear.


“No decimos que los niveles de radiación sean buenos para los animales; sabemos que dañan su ADN. Pero la habitación humana y el desarrollo de la tierra son peores para la vida salvaje”, afirmó.



Un lobo gris europeo merodea un hábitat prohibido a las personas cerca del sitio del desastre nuclear de Chernóbil. La población lobuna de la zona se ha incrementado siete veces más que en otras reservas regionales.
Un lobo gris europeo merodea un hábitat prohibido a las personas cerca del sitio del desastre nuclear de Chernóbil. La población lobuna de la zona se ha incrementado siete veces más que en otras reservas regionales.
Zona desmilitarizada de Corea: líneas militares
La frontera con más armamento del mundo se conoce como zona desmilitarizada y se extiende 249 kilómetros entre Corea del Norte y Corea del Sur. La franja de 4 kilómetros de ancho está sembrada de minas de tierra y protegida por búnkeres, trincheras, muros, rejas, alambradas y cientos de miles de soldados; pero también alberga una asombrosa variedad de especies en peligro.


El parque involuntario, que cubre una superficie un poco mayor que la Ciudad de Nueva York y contiene desde pantanos, montañas y praderas hasta marismas, lagos y un litoral, se ha convertido en el hogar de grullas de Manchuria y grullas cuelliblancas, así como del oso negro asiático. La estrecha zona de seguridad también podría albergar al rarísimo leopardo del Amur y al tigre siberiano.


Gracias a las continuas tensiones entre las dos Coreas, es probable que la reducida franja de tierra permanezca como un refugio seguro para la vida salvaje durante algún tiempo.


Región del Darién, Colombia y Panamá: territorio de guerrilla
Con una extensión de decenas de miles de kilómetros, la Autopista Panamericana conecta la Bahía de Prudhoe, Alaska con Ushuaia, en el extremo sur de Argentina; pero no del todo. En un sector de casi 80 kilómetros, en la frontera de Panamá y Colombia, el camino desaparece en una de las zonas de selva tropical, pantanos y montañas más inhóspitas del mundo.


La falta de caminos se traduce en una endeble autoridad central y transforma el territorio en refugio para los guerrilleros que luchan contra el gobierno colombiano, así como para los narcotraficantes y migrantes que circulan en los 5 700 kilómetros cuadrados del Parque Nacional Darién de Panamá, sitio de Patrimonio Mundial UNESCO. El parque alberga especies en peligro y amenazadas como el mono araña de cabeza marrón, la guacamaya verde limón, el jaguar y la arpía mayor.

“Es una ventaja que no hayan terminado la autopista”, dijo el Dr. Ricardo Correa, asesor de programas de conservación en Panama Wildlife Conservation. “La guerrilla y la pobreza son obstáculos para el desarrollo, pero esto ayuda a proteger la biodiversidad de la región”, agregó.


Cortina de Hierro, Europa: una división colapsada
A diferencia de la zona desmilitarizada de Corea, el Muro de Berlín y la Cortina de Hierro cayeron hace tiempo. Ahora, la frontera se ha transformado de una franja de muerte en una frondosa región que contiene cerca de 1 200 especies, cruza 24 países y se extiende cerca de 12,400 kilómetros del extremo norte de Europa al Mediterráneo.

Salpicado de viejos búnkeres y torres de vigilancia de concreto, el territorio fue despejado hace tiempo de sus minas de tierra, alambradas y nidos de ametralladoras, y ahora acoge a muchas especies raras, aves en peligro, mamíferos, plantas e insectos.

“Es una franja relativamente angosta, pero muy valiosa”, dice Melanie Kreutz, vicedirectora de BUND Friends of the Earth Germany y coordinadora regional de Green Belt, Europa Central. “Allí viven especies que antes no podíamos encontrar a pocos kilómetros de distancia”.

Refugio Nacional de Vida Silvestre Arsenal Montañas Rocosas, Colorado: pasado tóxico
Turones patinegros, bisonte americano y más de 330 especies merodean las praderas de hierbas cortas de esta reserva, con el fondo de los rascacielos del corazón de Denver.


Con una extensión de 65 kilómetros cuadrados, la antigua fábrica de armas químicas de la Segunda Guerra Mundial es ahora el hogar de perritos de las praderas, águilas calvas, coyotes, ciervos y gran variedad de aves y especies vegetales.

“Durante la guerra, cuando cercaron este sitio, también encerraron manadas de ciervos y coyotes, y sus descendientes han estado aquí desde que se estableció este lugar”, dice Edward Tagliente, guarda del parque que ha trabajado desde hace más de una década en la reserva. Y los animales se han quedado pese a los químicos, metales pesados y plaguicidas, agrega.

“La principal causa de la decadencia de las poblaciones de fauna es la pérdida de hábitat, sea por la agricultura, la minería, la construcción de ciudades o incluso, la producción de armas químicas”, prosiguió Tagliente. “Cualquiera que sea nuestra actividad, estamos afectando su hábitat”.

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